Parador de Cáceres, joya de los Paradores extremeños

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Si haces turismo en Cáceres conocerás una ciudad fundamental en el camino de ida y vuelta que es la Vía de la Plata.

El Parador de Cáceres es uno de los mejores hoteles de la ciudad, por ubicación y servicios.

Hubo un tiempo en el que Cáceres fue algo así como el far west hispánico; tierra de razzias, de señores feudales, intrigas palaciegas, conquistadores y campesinos emprendedores a los que los Reyes Católicos prometían lo que hiciera falta para repoblar un territorio recién arrancado a la media luna. Cáceres se asentó en medio de la nada y se quedó con un nombre que derivaba, precisamente, de las alcazabas árabes.

El Parador de Cáceres, en el centro histórico

Si buscas hotel en Cáceres, deberías considerar la posibilidad de reservar habitación en el Parador de Cáceres, ubicado en el palacete de los Marqueses de Torreorgaz, pegadito a la Casa de Ovando, apellido estrechamente vinculado con la Virgen de Altagracia, la primera Virgen venerada en América.

El Parador de Cáceres es uno de los hoteles clásicos de Paradores, totalmente renovado y con tres señas de identidad claras: accesibilidad, eficiencia energética y nuevas tecnologías.

La inversión realizada en la rehabilitación del edificio histórico (5,48 millones de euros) ha permitido añadir 6 habitaciones nuevas -que se suman a las 33 que ya existían- y dos nuevos espacios (la recepción y la nueva cafetería). El resultado es tan agradable como acertado a la hora de que del Parador de Cáceres mantenga su filosofía clásica, respetuosa con la estructura original del palacete de los Marqueses de Torreorgaz.

Mención aparte merece la suite del Parador de Cáceres, instalada en la vieja vinoteca.

El restaurante del Parador de Cáceres ofrece una carta con productos de la tierra y conserva las paredes y los arcos originales del edificio. Además, tiene salón y vistas al jardín.

El Parador de Cáceres es el hotel ideal para recorrer el casco histórico de esta ciudad extremeña, considerado el conjunto renacentista civil y religioso más importante de España, además de Patrimonio de la Humanidad en 1986 y tercer Conjunto Monumental de Europa.

Las torres de Cáceres fueron desmochadas por Isabel la Católica para evitar la insurrección de sus nobles.

Las torres de Cáceres fueron desmochadas por Isabel la Católica para evitar la insurrección de sus nobles.

Curiosidades de Cáceres

Si haces turismo en Cáceres, fíjate en los palacetes que, como el que alberga el Parador de Cáceres, salpican el centro histórico de esta ciudad de Extremadura. Muchos de ellos se asientan sobre cimientos romanos y comparten una serie de características arquitectónicas comunes, como sus coquetos patios interiores, sus blasones heráldicos –muchos de ellos con reminiscencias americanas- o sus altos muros defensivos, con pocas –y estrechas- ventanas.

Pero, además, casi todos los palacios de Cáceres tienen las torres desmochadas, una curiosidad debida a la reina Isabel de Castilla, la Católica. Y es que, en el siglo XV, Cáceres era toda incertidumbre por los ataques e intrigas entre castellanos y leoneses y la soberana decidió cercenar las torres de los palacios cacereños para evitar que fueran utilizadas como baluartes bélicos. La única torre de Cáceres que se salvó del recorte fue la Torre de las Cigüeñas, que en 1.476 pertencía a Don Diego de Cáceres, a quien los Reyes Católicos tenían en tan alta estima que incluso le nombrearon “Capitán de los Caballeros y Gente de guerra de todas las villas de las órdenes militares de Santiago y Alcántara de Extremadura”.

Al hacer turismo en Cáceres no te olvides de que su judería formar parte –junto con el barrio judío que verás en Hervás– de la Red de Juderías de España.

Iglesia de la Santa Sangre de Cáceres

Iglesia de la Santa Sangre de Cáceres

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