Monasterio de El Paular, en Rascafría, Madrid: una escapada a la primera cartuja de Castilla

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El Monasterio de El Paular reúne las obras de Vicente Carducho sobre los Cartujos y del escultor Francisco Hurtado Izquierdo.

Rascafría es una buena escapada cerca de Madrid, a menos de dos horas en coche del centro de la ciudad.

“Viedete si est dolor sicut dolor mevi”. “Mirad si hay dolor como mi dolor”. La sentencia cae como una losa sobre las cabezas de quienes penetran en la iglesia del Monasterio de El Paular, repleta de guiños a la mujer que la terminó, Isabel de Castilla, la Católica, hija de Juan II, bisnieto de Enrique II de Trastámara, impulsor de la fundación del Monasterio de El Paular, la primera cartuja de Castilla, en alabastro, reconvertida en monasterio benedictinoy la sexta de los territorios que hoy conocemos como España.

La primera piedra de la idea de Enrique II la colocó su hijo, Juan I, en 1.390. Y la continuaron sus descendientes, Enrique III, Juan II e Isabel I. Reyes y reina que pusieron caudales y a reputados artistas al servicio de un monasterio cartujano silencioso pero rico, pues fue dotado también de tierras, ganado y un molino de papel, que se aprovechó del curso del cercano río Lozoya para fabricar el papel, de, por ejemplo, la edición príncipe de El Quijote de Miguel de Cervantes. Hay, dicen, pruebas documentales de ello.

Todo ese patrimonio fue explotado por los seguidores de San Bruno, fundador de la Orden de los Cartujos, hasta el siglo XIX. Cuando se abandonó, el Monasterio del Paular de Rascafría pasó a manos de particulares y fue utilizado por campesinos y ganaderos de los alrededores. Muchas obras de arte del Monasterio de El Paular fueron expoliadas o trasladadas a otros lugares de España. Hasta que, en los años 50, con un Francisco Franco entusiasmado por revivir sus muros abandonados y vacíos, cascarón roto por las desamortizaciones, las tropas napoleónicas y la Guerra Civil española, llegaron al Valle de Rascafría, en Madrid, desde el Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera, en La Rioja, los Benedictinos que, todavía hoy, gestionan el Monasterio de El Paular.

El Monasterio de El Paular es un compendio de historias increíbles que estuvieron a punto de callar para siempre, rescatadas del olvido gracias a la obstinación de los amantes del Arte y de la Historia.

El patrimonio del Monasterio de El Paular

Con tesón y fondos gubernamentales (el Monasterio de El Paular pertenece al Estado desde 1864, cuando lo compró por 60.000 duros a la familia de Don Rafael Sánchez Merino), algunos de los tesoros del Monasterio del Paular se han ido recuperando y restaurando: la sillería del coro, que se había trasladado a la iglesia de San Francisco el Grande de Madrid, una de las iglesias más bonitas de Madrid, ha vuelto a su lugar original; el retablo de alabastro policromado del altar, del siglo XV, se ha limpiado y deja boquiabierto hasta a los más profanos en la materia; y, lo más importante de todo, se han vuelto a colgar en el claustro los cuadros que Vicente Carducho pintó con esa intención en el siglo XVII. Sí. Los cuadros fueron pensados para ese espacio, hoy cerrado al jardín central por las necesidades de conservación de los lienzos. Carducho los diseñó en conjunto, casi como una película, para contar el origen, la fundación y la evolución de la Orden de los Cartujos. De los 54 cuadros originales, sólo faltan dos, desaparecidos durante la Guerra Civil española. Los 52 restantes, la mayoría de ellos propiedad del Museo del Prado de Madrid, fueron rehabilitados durante casi seis años antes de regresar a casa.

Pero durante la escapada al Monasterio de El Paular en Rascafría también merece la pena visitar, dentro de la ruta guiada que organizan los Benedictinos, la Capilla del Sagrario, con su Transparente de mármoles de colores, muchos de ellos procedentes de Cabra, Granada y Priego de Córdoba, capital, por cierto, de la Ruta del Barroco de la Subbética cordobesa, que también forma parte de los Caminos de Pasión de Andalucía.

Francisco Hurtado Izquierdo, nacido en Lucena, la Perla de Sefarad, y fallecido en Priego de Córdoba, es uno de los maestros artísticos del Barroco español y autor del Sagrario de la Cartuja de El Paular y del de la Cartuja de Granada, con un derroche de creatividad y materiales nobles que todavía hoy asombra a cuantos las visitan.

Pero en Rascafría no debes olvidarte de recorrer los alrededores del Monasterio de El Paular, hacia el Puente del Perdón, sobre el río Lozoya, con sus piscinas naturales, o, incluso, poner rumbo a la localidad de Rascafría, a pie o en coche, epicentro de numerosas rutas de senderismo y BTT, con algunos edificios históricos curiosos, como las Escuelas o la Iglesia de San Andrés Apóstol.

Es muy recomendable hacer la visita del claustro del Monasterio de El Paular con la audioguía que alquilan en la entrada: la información detallada que proporciona ayuda a contextualizar la Orden de los Cartujos y la obra de Vicente Carducho.

Una escapada al Monasterio de El Paular, en Rascafría, propicia, por tanto, un doble descubrimiento: el de la Orden de los Cartujos, nacida en Francia y tradicionalmente asociada a los cuadros de Zurbarán, con sus pesados hábitos blancos, aquí magistralmente representados también, con monstruos y torturadores, protectores y figuras bíblicas, y su lenguaje mudo de miradas y gestos elocuentes, más, a veces que la palabra hablada, una de sus renuncias. Pero esa misma escapada cerca de Madrid permite disfrutar del hallazgo de Vicente Carducho, florentino de nacimiento y colega de Diego de Velázquez en la Corte madrileña, aunque con más encargos religiosos que éste, especializado como estaba en retratos cortesanos.

Monasterio de El Paular, inspiración de la Institución Libre de Enseñanza

Pocas veces un claustro da tanto de sí como el del Monasterio de El Paular, que trasciende su habitual papel de paso para convertirse en una galería de arte mundial, en la que es fácil que se escape la mañana, tantas son las pinturas y tan prolijas las explicaciones de la audioguía con la que es recomendable realizar el recorrido. El nombre de Carducho se queda bailoteando en la cabeza junto a los de Giner de los Ríos o Ramón Menéndez Pidal y María Guyri, su esposa, quienes pusieron en marcha aquí unos cursos de verano de la Institución Libre de Enseñanza, de la que fueron fundadores, en esa búsqueda incansable y pionera de estudio y aire libre, mens sana in corpore sano. Sus figuras se recuerdan, junto a las de otros muchos intelectuales españoles, también enamorados de Rascafría, en la exposición que, en un lateral del claustro del Monasterio del Paular, cuenta cómo evolucionaron sus instalaciones y cómo se han ido recuperando desde que, en 1876, se le considerara Monumental Nacional.

Más allá de lo visible y de lo tangible, el Monasterio de El Paular, en Rascafría, es un conjunto de historias, personales y artísticas, sin igual. Muchas de ellas aún están haciéndose, siglos después de haber comenzado. Las escarpias que aún penden, vacías, en la iglesia que remató una decidida Isabel la Católica, son el testimonio de lo que hubo… Quizá vuelvan, como los cuadros de Carducho, como la sillería del coro. Quizá se rehabiliten, como el retablo de alabastro, con diecisiete escenas bíblicas de una delicadeza exquisita. O quizá no. Presencias y ausencias hablan, en silencio, como los Cartujos, de la ceguera y de la avaricia, de la ignorancia y del odio. Pero también de la pasión y del talento, de la perseverancia, de la inversión y de la bondad de los seres humanos.

 

Cómo llegar desde Madrid al Monasterio de El Paular

Información práctica para visitar Rascafría: horarios y precios del Monasterio de El Paular:

La visita al claustro del Monasterio de El Paular, en Rascafría, donde se sitúa la serie de cuadros de los cartujos de Vicente Carducho, es libre y se puede realizar de manera gratuita todos los viernes no festivos entre las 10:15 y las 11:00 de la mañana.

El resto de posibilidades, así como las condiciones de las visitas guiadas por la zona monástica (horario, duración, precio, condiciones para grupos, etc) se pueden consultar en la página web monasteriopaular.com. Algunas veces, la visita puede resultar demasiado corta o superficial, por lo que es recomendable preguntar todo lo posible al monje que la realice para ampliar detalles o curiosidades.

Además, el Monasterio de El Paular dispone de una hospedería para quienes busquen unos días de recogimiento y paz. Los detalles también pueden consultarse en su página oficial.

Fotografías del Monasterio del Paular de Rascafría, en Madrid

Interior de la iglesia del Monasterio de El Paular.

Interior de la iglesia del Monasterio de El Paular. Al fondo, el retablo de alabastro.

Transparente del Monasterio de El Paular. Se puede conocer con las visitas guiadas.

Transparente del Monasterio de El Paular. Se puede conocer con las visitas guiadas.

Figuras del retablo de alabastro del siglo XV de la iglesia del Monasterio de El Paular.

El río Lozoya y el Puente del Perdón son otros dos lugares que ver en Rascafría.

El río Lozoya y el Puente del Perdón son otros dos lugares que ver en Rascafría.

El río Lozoya y el Puente del Perdón.

El Monasterio de El Paular en Rascafría es una buena escapada a menos de dos horas en coche de Madrid.

El Monasterio de El Paular en Rascafría es una buena escapada a menos de dos horas en coche de Madrid.

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