Armenia: Historia y lugares de interés

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La Historia de Armenia está marcada por el genocidio de 1915, el primero del siglo XX. 

Encuentra qué hacer en Armenia y qué leer sobre su Historia.

Armenia es un país bisagra entre Europa y Asia; una bisagra de puerta batiente, que le ha costado más de un desastre histórico; un vivir en el borde de la navaja que hace difícil diferenciar entre la leyenda y el dato histórico, entre la realidad y la fe. Nada ni nadie ha conseguido domeñar el carácter de los armenios, orgullosos de sus señas de identidad –monasterios medievales, brandies bíblicos y paisajes extremos- y de su consideración de Jardín del Edén.

Orígenes de la Historia de Armenia

La culpa de todo la tiene Gregorio el Iluminador. Según las leyendas, fuertemente trenzadas con la crónica histórica, él fue el introductor del Cristianismo en Armenia. El pozo en el que estuvo encerrado durante 13 años, como castigo a su labor predicadora, todavía se puede visitar en las entrañas del Monasterio de Khor Virab, situado en una loma, en medio de una paramera infinita y escarchada a los pies del Ararat, piedra angular de algunas de las disputas enquistadas con la vecina Turquía.

Aunque una tradición más antigua todavía sostiene que los armenios son descendientes directos de Haik, bisnieto de Noé, cuya arca terminó los días del diluvio encallada en lo alto del monte bíblico, de ahí que los armenios llamen a su país Hayastan, la tierra de los hijos de Haik… Los primeros que hablaron de “Armenia” fueron los griegos hace sólo 3.000 años.

Pero Gregorio el Iluminador tiene otro papel importante en la Historia de Armenia, porque la Iglesia nacional lleva el sobrenombre de “gregoriana”, aunque también es muy popular el de “apostólico”, porque fueron Bartolomé y Tadeo los que fortalecieron las raíces religiosas en este pedacito de tierra justo en medio de esa delicada, flexible, y a veces transparente, frontera imaginaria entre Europa y Asia.

Quizá por eso en Armenia hay un poco de todo: tendencia a las costumbres occidentales, rasgos orientales, influencias rusas, referencias persas y algún templo romano, tiritón y paradójico, (Garni, en Kotayk) que el imperio se olvidó de desmontar con la caída.

Pero los armenios se consideran totalmente únicos y defienden con pasión sus características distintivas: el idioma, su condición de primer país que abrazó el Cristianismo como religión de estado y la posibilidad -para ellos certeza- de que en Armenia estuvo situado el Jardín del Edén.

Incluso la diáspora armenia (según muchos, superior a la población residente) hace suya esta tarjeta de presentación, aún cuando visite el país muy de vez en cuando o lo conozca sólo por referencias.Monasterio de Sanahim e Iglesia de HaghpatARMENIA-GEGHARD-PATRIMONIO-HUMANIDAD-EUROPA-ESTE

Monasterios tallados en la roca, un túnel del tiempo

El invierno armenio es duro (seco, contundente, recio) y no le hace justicia a su condición de paraíso bíblico. Dicen que la primavera es la mejor época del año para conocer el vergel que en realidad son sus planicies, la densa frondosidad de sus montañas y el dulzor de sus albaricoques, según la tradición, una vez más, originarios de estas tierras.

Pero viajar a Armenia con las primeras nieves es mucho más auténtico y, además, garantiza la soledad en lugares tan místicos y sugerentes como el Monasterio de Haghpat o el Monasterio de Geghard, escondido entre gargantas desnudas, ajeno por completo al paso del tiempo y repleto de salas cavernosas. En sus paredes brotan constantemente las cruz-piedras, el símbolo más característico de Armenia, labrado desde hace siglos por artesanos casi en peligro de extinción para conmemorar victorias, evitar catástrofes naturales o pedir por la salvación de los muertos.

El ambiente de Geghard es aterradoramente medieval, como si el viaje a Armenia hubiera sido en el tiempo y no en el espacio. Hasta parece normal escuchar un coro femenino encapuchado que ensaya los temas de misa en un salón bajo tierra. Son chicas de carne y hueso del siglo XXI pero sus voces podrían pertenecer perfectamente al XII.

Y es que en Armenia casi todo se mueve entre el pasado remoto y el presente. Algunos barrios de la capital, Yerevan, son el guiño más claro a las últimas tendencias. En Cascade, por ejemplo, las esculturas de Botero alternan con el Museo de arte contemporáneo, las tiendas de marca, los restaurantes de diseño y las obras de Barry Flanagan o Lynn Chadwick.

Pero a veces pesa más la impresión de que la sombra de la etapa comunista de Armenia –históricamente muy reciente- sigue siendo demasiado alargada: los coches, el corte de pelo, el estilo de la ropa, el ambiente de algunos hoteles o los colores retrotraen a los países recién nacidos del otro lado del Telón de Acero.

Una copa de brandy, una historia

Una de las grandes apuestas de futuro de Armenia es el vino o, en el caso de Yerevan, el brandy. En algunas fábricas presumen incluso de haberle comido terreno a las bodegas francesas y citan a Herodoto y Xenophon como los primeros entendidos que loaron, hace 2.500 años, las cualidades y beneficios de los caldos armenios.

Fue también en Armenia donde surgieron algunos de los primeros observatorios astronómicos de Occidente, al calor de los conocimientos que discurrían por la cercana Ruta de la Seda. En Metsamor o Karahunj sobreviven algunos restos del  2.800 a.C.: relojes de sol, capiteles y animales de piedra que van cediendo el paso a otros rincones igualmente mágicos: puestos de frutas escarchadas, cementerios olvidados dentro de monasterios antiquísimos o paisajes como el Sevan, un lago radicalmente dragado durante la etapa comunista, que sin embargo conserva el aura de mujeres tan bravas como la princesa Miriam, constructora de la Iglesia de Nuestra Señora, uno de los primeros lugares de culto cristiano tras 200 años de dominación árabe.

El genocidio armenio, primero del siglo XX

Los armenios han luchado contra viento y marea para seguir siendo cristianos en tierra de nadie o, lo que es peor, en tierras de diferente credo. Desgajados durante años contra su voluntad entre Rusia, Persia y el Imperio otomano, consideran que ellos han sufrido en carne propia el primer gran genocidio del siglo XX. Corría el año 1915 y los turcos, después de décadas intentando domar su resistencia y sus creencias a base de impuestos, represiones y ocupación, comenzaron una serie de deportaciones masivas y políticas de terror que acabaron con la vida de 1,5 millones de armenios: daños colaterales, dirán algunos, de la Primera Guerra Mundial.

Una realidad que nunca existió, dirán otros. Un hecho evidente para el Parlamento Europeo, que reconoció la masacre en 1.987 junto a otros gobiernos occidentales y un grano en salva sea la parte para EEUU y Gran Bretaña, permanentemente interesados en la posición geográfica de Turquía. Pero lo cierto es que si toda Armenia ha sido una conmovedora transición de épocas, situaciones y estampas para quien llega de fuera, a ellos se les ponen los pelos como escarpias cuando llegan a su Museo del Holocausto, a las afueras de Yerevan, y recitan, como si no hubiera pasado el tiempo, los acontecimientos que todavía hoy les separan, sobre todo espiritualmente, de su vecino del Este.

Armenia ha dado varios pasos de gigante y ahora quiere contar su historia. Es difícil, al principio, entenderla del todo, pero deja un poso de curiosidad insatisfecha que pocos países, sobre todo en la vieja Europa, son capaces de generar, quizá porque aquí citan más a la historia de andar por casa, la de la “h” minúscula, la intrahistoria de Unamuno, que a la de la mayúscula oficial, no siempre acertada.

Lugares de interés en Armenia; cuaderno de bitácora para tu viaje

Capital de Armenia:

La capital de Armenia es Yereván, o Ereván, una ciudad funcional de grandes avenidas y edificios grises que, sin embargo, alberga una animada vida ciudadana, dividida entre la tradición -que se puede sentir en mercados y en barrios periféricos- y la modernidad de otras zonas, como The Cascade. La juventud armenia es muy dinámica y curiosa, siempre dispuesta a hablar y asesorar a los visitantes. En invierno, Yereván puede dar la sensación de ser una ciudad desangelada pero los armenios consiguen convertirla en una ciudad realmente cálida y agradable. 

Cómo llegar a Armenia:

No hay vuelos directos entre España y Armenia. Si quieres viajar a Armenia, te recomiendo que vueles con Air France, por la seguridad y garantías que ofrece esta compañía aérea y por la frecuencia de sus vuelos. Además, sólo tendrás que hacer escala en París, frente a otras aerolíneas que hacen dos o más. 

Población de Armenia:

La población de Armenia es de algo más de 3 millones de personas según los últimos registros de 2016. 

Idioma oficial de Armenia:

El idioma oficial de Armenia es el armenio, considerado uno de los idiomas más difíciles del mundo. En Yereván existe un museo dedicado a su idioma que merece la pena ser incluido entre los lugares de interés de Armenia. Baste decir, como ejemplo, que el alfabeto armenio tiene 39 letras y que sigue vigente desde su creación, en el año 400 d.C.

No obstante, el ruso también es bastante popular en Armenia.

Moneda de Armenia:

La moneda oficial de Armenia es el Dram armenio. Al cambio, un Euro equivale a 528, 043 Drams (abril 2017).

Armenia no es un país especialmente caro en el día a día. Las dificultades para conducir por cuenta propia o para entenderse con los armenios, sobre todo fuera de Yereván, pueden aconsejar que se contrate un viaje organizado con alguna de las agencias turísticas especializadas, algunas de las cuales cuentan con representantes en España. Además, ésta es una muy buena manera de contribuir al desarrollo de un sector económico que lleva años intentando ser una alternativa real y eficiente para Armenia.

Qué comprar en Armenia: 

En Armenia se puede comprar una original artesanía en madera, tela o cerámica. También puedes comprar productos como especias, brandy o mermeladas caseras; todo depende de tus gustos y de lo cargado que quieras regresar a casa. No te olvides de buscar ilustraciones que recrean imágenes tradicionales, desde el Monte Ararat hasta el Jardín del Edén. Si no te gusta regatear y quieres resolver tus compras en Armenia con comodidad, visita la tienda de Matenadarán, donde tienen reproducciones más que interesantes.

Lugares de interés que ver en Armenia

 A continuación encontrarás los lugares de interés en Armenia que no puedes perderte, dentro y fuera de Yereván.

Qué ver en Yerevan:

Yereván es al capital de Armenia y una ciudad de marcado carácter soviético. Puedes recorrerla al llegar o al marcharte del país, porque es aquí donde está el Aeropuerto Internacional de Armenia.

En Yereván tienes que ver:

La Plaza de la República: de dimensiones ciclópeas, siguiendo la estela del urbanismo soviético, la Plaza de la República es uno de los lugares que ver en Yerevan por su magnificencia, por los edificios que la flanquean y por su decoración central, un guiño en piedra a las tradicionales alfombras armenias.

La Catedral de Gregorio el Iluminador: esta Catedral está algo alejada del centro de Yerevan pero merece la pena ir a verlo porque es el templo más importante de Armenia. Allí reposan los restos de Gregorio el Iluminador, tan importante para la Historia de Armenia, y su construcción –iniciada en 1997 y terminada en 2001- sirvió para festejar el 1.700 aniversario de la proclamación del Cristianismo como religión oficial de Armenia.

The Cascade y el parque a sus pies: las escaleras Cascade son uno de los lugares de interés en Yerevan por su animada vida urbana y el contraste que ofrece con respecto a otros lugares más tradicionales. The Cascade está rodeado de locales de moda y de esculturas de artistas de renombre internacional.

El Memorial y el Museo del genocidio: igual que otros monumentos y lugares que recuerdan episodios oscuros de la Historia reciente de la Humanidad, el Memorial del Genocidio armenio dividirá las opiniones de quienes visiten Yereván. Yo creo que hay que visitar estos lugares. En este caso, además, hablamos de un genocidio silenciado durante mucho tiempo y no demasiado conocido, todavía, en Europa. Situado a pocos kilómetros del centro de Yereván, es uno de los lugares de interés de Armenia para quienes deseen conocer un poco mejor su Historia. La llama, la estela, las losas y la muralla ponen la nota emotiva al pequeño museo en el que se ha querido recuperar la memoria del más de medio millón de armenios asesinados por Turquía entre 1915 y 1922. Sobre el Genocidio armenio te recomiendo leer unos libros un poco más abajo.

En 2015 se conmemoró de manera bastante especial el centenario del Genocidio armenio, todavía bastante desconocido.

 Matenataran, museo de los manuscritos: una de las tradiciones artísticas más famosas de Armenia es la de los manuscritos, que aquí se convierten en auténticas joyas, por la cantidad –hay más de 17.000 manuscritos y más de 300.000 documentos- y la antigüedad y habilidad de sus diseños, lo que convierte a Matenataran en uno de los lugares de interés de Armenia más imprescindibles. Los responsables del museo suelen estar muy orgullosos de enseñarlo y entrar en detalles.

La Fortaleza de Erebuni y su museo. Del nombre de Erebuni deriva el actual nombre de la capital de Armenia, Ereván –o Yereván. Está considerada una de las fortalezas más antiguas del mundo y resume alguna de las características por las que los armenios están tan orgullosos de la antigüedad y complejidad de su cultura.

Fotografías de Yereván, capital de Armenia

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Alexander Tamajan, arquitecto de Yerevan y fachada del Matenataran, el instituto de investigación de manuscritosEsculturas en Cascade, Yerevan

Qué ver en Armenia fuera de Yereván.

La Historia, las tradiciones, la naturaleza y la buena gastronomía dan forman al resto de lugares de interés de Armenia, entre los que no puedes perderte estos:

Ejmiatsin: es el centro espiritual de Armenia y la residencia del Katolikós, líder la iglesia gregoriana. Son muy bellas las iglesias de Santa Hripsime y Santa Gayane que rodean el conjunto, catalogado como Patrimonio de la Humanidad.

Monasterios de Sanahin y de Hagphat: estos son los primeros monasterios de Armenia que lograron la consideración de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Además, el entorno de valles verdes contribuye a que estas construcciones recias y de techos puntiagudos sean dos de los lugares de interés que ver en Armenia.

Monasterio de Noravank, ‘Nuevo Monasterio’: este Monasterio de Armenia está escondido entre montañas de piedra roja, la misma que se ha utilizado para construir las diminutas iglesias de Juan el Bautista, la más antigua, del siglo XII, y la de San Gregorio.

Monasterio de Khor Virap: en la llanura de Ararat, casi desconocido, se levanta el Monasterio de Khor Virap, otro lugar de interés en Armenia relacionado con la Historia de Gregorio el Iluminador puesto que dicen que en su pozo estuvo recluido. A día de hoy ese pozo se puede visitar –aunque resulta un poco claustrofóbico- pero no es, precisamente, lo que más encanto tiene de Khor Virap.

Monasterio de Geghard: Geghard es otro lugar de interés en Armenia y otro de sus monasterios Patrimonio de la Humanidad. Todos los edificios que forman parte del conjunto religioso están construidos en parte sobre la montaña y en parte excavadas en su interior. Es un lugar mágico.

Templo de Garni: este sorprendente templo es el único recuerdo que queda para atestiguar que Armenia perteneció al Imperio romano. El templo de Garni ha sido restaurado y cerca de él podrás encontrar las termas de quien fuera su propietario, el gobernante Sohaemus (175 d.C).

Fotografías de los lugares de interés en la Historia de Armenia

Clero armenia saliendo de la residencia del Khatolikos en Ejmiatsin

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Templo romano de Garni y detalle del conjunto arqueológico de EsuarnochIglesia del lago Sevan y campanario exento de HaghpatARMENIA-CRUZ-PIEDRAS-EUROPA-ESTE

Geghard, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000

Qué comer en Armenia:

La gastronomía de Armenia es excelente. Los productos son de temporada y se cocinan de manera sencilla pero muy apetitosa. Además, los precios son realmente buenos. El lavasha –pan sin levadura- se puede comprar directamente en los hornos donde se cuece después de ver cómo se hace. Los postres suelen estar hechos con frutos secos o de chocolate relleno y es difícil encontrar algo que no sea casero.

Libros sobre Armenia:

Hay pocas guías en español sobre Armenia pero se pueden encontrar buenas referencias en inglés y, sobre todo, en francés, país al que ha emigrado gran parte de la diáspora (junto con Estados Unidos). Yo te recomiendo la guía de viajes que utilicé, bastante completa y documentada.

Pero además, si preparas un viaje a Armenia, te recomiendo que leas estos dos libros sobre la Historia de Armenia:

El gendarme, Mark. T. Mustian, La Esfera de los libros: este libro aborda, en clave de novela, las caravanas de la muerte de 1915 que vertebraron el Genocidio armenio.

Testamento armenio, G.H. Guarch, Almuzara: esta novela es fundamental para comprender los orígenes y las consecuencias del Genocidio armenio de 1915

Monumento del Genocidio armenio en Yerevan

 

 

 

Armenia en el mapa del mundo:                                   

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