La Catedral de Chartres, pionera del Gótico francés

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La Catedral de Chartres ha sido uno de los centros de peregrinación mariana más importantes de Europa.

Las vidrieras de la Catedral de Chartres son la mejor colección medieval de Francia.




Si quieres hacer turismo en Chartres tienes que empezar por su Catedral, Patrimonio de la Humanidad desde 1979, que fue consagrada en 1260 con la presencia de San Luis de Francia.

La restauración de la Catedral de Chartres ha suscitado una gran polémica porque, al devolver a sus muros, vidrieras e imágenes los colores supuestamente originales, han transformado sorprendentemente el edificio, blanqueando, incluso, el rostro de la famosa Virgen Negra de Chartres. 

¿Por qué es importante la Catedral de Chartres?

Se trata de una de las primeras catedrales góticas de Francia, tras la abadía carolingia de Saint- Denis y las catedrales de Noyon (1150), Laon y París (1160).

La Catedral de Chartres fue la primera que cambió la galería superior por estilizados arbotantes y las tradicional sucesión de pilares y columnas del interior por racimos de columnillas que se elevan y se abren de manera casi orgánica, como los tallos de las flores, hacia arriba, invitando a mirar hacia su bóveda, de 36 metros de altura, la más elevada de su época.

¿Y por qué se construyó en una región agrícola una catedral tan innovadora, grande y cara? Porque la veneración mariana de los habitantes de Chartres siempre ha sido muy importante. De hecho, motivó que el rey Carlos el Calvo trasladara allí, en el año 876, una valiosa reliquia oriental: el Velo de la Virgen María, recibido por su abuelo Carlomagno del Emperador de Constantinopla.

Chartres se convirtió así en uno de los centros de peregrinación mariana más importantes de Europa. La Catedral de Chartres primigenia, de estilo románico, quedó prácticamente destruida en 1195 por un incendio. Sólo se conservaron parte de las torres y la fachada principal, integradas en la Catedral gótica de Chartres, que se levantó rápidamente, gracias al fervor religioso –que permitió recaudar los fondos suficientes- y el entusiasmo arquitectónico que recorría Francia en aquel momento.

El que el Velo de la Virgen María se salvara del incendio de 1195 también fue un gran impulso para la nueva Catedral de Chartres. Parece que un sacerdote se encerró en la cripta de la Catedral de Chartres –la más grande de Francia- con la reliquia, algunos de cuyos trozos se exponen hoy en el Tesoro de la Catedral de Chartres, tras ser troceada y repartida en 1793 para evitar su destrucción durante la Revolución Francesa.

Las vidrieras de la Catedral de Chartres

La Catedral de Chartres también es importante por sus vidrieras, el 80% de las cuales son originales.

Entre los vibrantes colores de las vidrieras de la Catedral de Chartres, destaca el llamado “azul de Chartres”, un tono de una intensidad particular único en el mundo, quizá sólo equiparable al azul de uno de los cuadros que decoran la sala capitular del Monasterio de Las Huelgas, el primero femenino del Císter en España y uno de los lugares que ver si visitas Burgos un día. Además, las vidrieras de Chartres utilizan trozos de cristal pequeños, lo que permitía una policromía mucho más rica.

La escuela de vidrieros de Chartres –la más influyente de la Europa del siglo XIII- también fue pionera en la adaptación de las figuras de los vitrales a la geometría de la armadura.

Las vidrieras de la Catedral de Chartres han inspirado las vidrieras de la Catedral de León, aunque hoy se considera que la primera catedral gótica de España fue la Catedral de Cuenca, uno de los lugares que ver si pasas allí un día.

La distribución de las figuras del Antiguo y del Nuevo Testamento en la Catedral de Chartres se realiza en función de la incidencia de la luz en el edificio. La fachada Norte, por ejemplo, que está más tiempo a la sombra, alberga las figuras del Antiguo Testamento. Destaca el conjunto escultórico de San Juan Bautista, el más antiguo del portal.

Las figuras del Nuevo Testamento se han situado en el portal sur, mucho más luminoso. Conocer el por qué de estas ubicaciones es uno de los cinco consejos a tener en cuenta si visitas tanto la Catedral de León como la Catedral de Chartres.

Las vidrieras de la Catedral de Chartres son una de las colecciones medievales más importantes de Europa

Las vidrieras de la Catedral de Chartres son una de las colecciones medievales más importantes de Europa




Qué ver en Chartres

Si haces turismo en Chartres tienes que ver otros lugares de interés.

  • El Centro de interpretación de la vidriera: cerca de la Catedral de Chartres, y dentro del granero del diezmo, se encuentra este museo dedicado a la vidriera y al trabajo artesanal –tradicional y contemporáneo- del vidrio decorativo.
  • Casco histórico de Chartres: en Chartres tienes que ver las casas antiguas de su ciudad vieja dando un agradable paseo. La Casa del Salmon (XVI) está muy cerca de la Catedral de Chartres pero en la calle de los Escuderos hay muchas más.
  • Palacio Episcopal y los Jardines del Obispo: el Palacio alberga hoy el Museo de Bellas Artes de la ciudad. Los jardines se ubican en las orillas del río Eure.
  • Iglesia de Saint-André: un buen ejemplo de Románico en Chartres desde donde, además, podrás recorrer las orillas del río Eure, por el Barrio de curtidores.
  • Casa Picassiette: Raymond Isidore y Adrienne Dousset decoraron su casa con cerámica y porcelana de tonos azules, evocando el azul de las vidrieras de la Catedral de Chartres que tanto admiraba Isidore. La casa fue visitada por Picasso y por el fotógrafo Robert Doisneau. A punto de ser derruida por su estado ruinoso, hoy está considerada Monumento Histórico.
  • Cerro de Saint- Nicolas: desde aquí tendrás las mejores vistas de Chartres.
  • Iglesia de Saint Orient: en los alrededores de Chartres tienes que ver la iglesia de Saint Orien, en la localidad de Merlain le Grenet, a media hora en coche de Chartres. En su interior se conservan unas pinturas únicas en el mundo sobre la Danza macabra o danza de la muerte, de finales del siglo XVI.

Cómo llegar a Chartres:

Desde París, puedes llegar a Chartres en tren o conduciendo tu propio coche, lo que te permitirá hacer excursiones por los alrededores de Chartres o recorrer los cercanos Castillos del Loira.

Desde Gare-Montparnasse salen más de una treintena de trenes diarios a Chartres. El trayecto tarda un poco más de una hora y los billetes tienen precios a partir de los 14 €.

Si quieres llegar a Chartres en coche desde París (89 kilómetros, 75 de los cuales son por autopista) tienes que pagar un peaje de 6,20 €, además del alquiler del coche y la gasolina.

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