Edificios históricos como hoteles, alternativa de inversión

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La inversión extranjera en edificios históricos españoles ha aumentado en un 25% desde el principio de la crisis económica. El 40% de los inversores quiere convertirlos en hoteles aunque el apoyo oficial ha disminuido, o incluso desaparecido y el marco fiscal deba mejorar.

Patio central del hotel Palacio Marqués de La Gomera en Osuna

Patio central del hotel Palacio Marqués de La Gomera en Osuna.

“En general podemos decir que el estado de los edificios históricos en España es de restauración permanente” señala Ana Yáñez, directora de la Fundación Casas Históricas y Singulares. Desde 1998, esta organización sin ánimo de lucro proporciona asesoramiento a los propietarios de edificios singulares, intentando difundir su valor y la importancia de su supervivencia, coordinando los esfuerzos de particulares y organismos oficiales. Con cerca de 700 miembros, la Fundación considera que “podríamos ser más porque hay muchos edificios históricos privados en España”, aunque es difícil saber cuántos, dado que “no hay un registro único para este tipo de construcciones”.

Geografía de posibilidades

Pazos gallegos, casonas solariegas asturianas, fincas mallorquinas, cigarrales de Toledo… El paisaje español está salpicado de construcciones tradicionales e históricas, algunas de las cuales se han convertido en hoteles, como los que integran la cadena nacional de Paradores.

A los ojos de un inversor internacional, “Asturias, Cataluña, la zona del Mediterráneo o Galicia” son las áreas más interesantes porque resultan económicas y cuentan con un gran número de edificios históricos” explica Elvia Fafián, directora de Aldeas Abandonadas, con base en Cataluña. Es, dicen, la primera web española especializada en la venta de propiedades singulares. Según sus datos, la mayoría de los compradores extranjeros provienen de Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Suiza, México y Brasil. El 40% de las inversiones tienen una orientación hotelera o de negocios.

Un caso emblemático en las Islas Canarias

Ana Yáñez cree que la conversión de edificios históricos en hoteles “no es lo más común” aunque “hay una tendencia a ello, como en general hacia cualquier actividad que pueda ayudar a aumentar el valor del edificio o a conseguir unos ingresos que permitan su mantenimiento”. Hacienda de Abajo, un hotel canario miembro de la Fundación Casas Históricas y Singulares, es un ejemplo perfecto. La renovación de una vieja fábrica de azúcar convirtió su construcción principal en un hotel emblemático (categoría única) de 32 habitaciones: el proyecto necesitó de 4 años de trabajo y de una inversión de 10.7 millones de euros.

Piscina del hotel Hacienda de Abajo, primer hotel emblemático de las Islas Canarias

Piscina del hotel Hacienda de Abajo, primer hotel emblemático de las Islas Canarias.

“Hay una clara y positiva relación entre los esfuerzos por preservar la herencia cultural y el retorno económico, sobre todo en relación con el turismo cultural”, añade Yáñez. Actualmente, Hacienda de Abajo es el primer hotel emblemático de las Islas Canarias y acumula algunos de los premios turísticos más importantes, como la Medalla al Mérito Turístico en Sostenibilidad y Calidad, la máxima condecoración de este sector.

Otra opción para los edificios históricos podría ser la museística, no tan popular en España por “los esfuerzos económicos y logísticos que requiere” y, sobre todo, “porque casi todos los edificios históricos siguen teniendo un uso residencial por parte de sus propietarios”, puntualiza Ana Yáñez.

Financiación y marco fiscal

“Ahora, con la falta de financiación, muchas operaciones no llegan a cerrarse”, apunta Fafián. “Si no se tiene liquidez”, añade, “es casi imposible comprar una propiedad de este tipo, aunque creemos que en los próximos años, la inversión crecerá”.

La Fundación de Casas Históricas y Singulares reclama “un régimen fiscal adecuado a la cargas que conlleva la propiedad de estos inmuebles y el de las subvenciones (…) que ha de adaptarse a los nuevos tiempos”. En cuanto a las subvenciones, su directora puntualiza que “la crisis actual no permite vislumbrar un panorama amable en España, aunque a nivel europeo “es posible encontrar ayudas a través de ciertos programas de investigación o de fondos estructurales, por ejemplo, la inversión en turismo rural, sea o no en edificios históricos”.  Las últimas tendencias tienen que ver, añade, “con la eficiencia energética de la edificación, también de la histórica, tema en el que la Fundación está trabajando en la actualidad”.

Quien siempre ha estado relacionado con la adaptación de edificios históricos en hoteles ha sido Jordi Clos, fundador y presidente de la cadena Derby Hotels. “Somos una compañía con una gran sensibilidad por la cultura y entendemos que el lujo se desarrolla en paralelo a ella”. Si te interesa saber más sobre la relación de Clos con la hotelería y las actividades culturales, lee la entrevista completa aquí.

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