Amelia Earhart, piloto de aviación y escritora

0

Macadán Libros publica ‘Por el placer de hacerlo’, escrito por Amelia Earhart, pionera de la aviación en los años 30 de cuyo nacimiento se cumplen 120 años en 2017.

Amelia Earhart fue la primera mujer, y la segunda persona tras Charles Lindberhg, que cruzó en solitario el Océano Atlántico.

¿Qué mejor representante de la literatura del motor (aéreo al menos) que Amelia Earhart, pionera de la aviación mundial, escritora y periodista, cuya aventura vital termina, además, con una misteriosa desaparición en el Pacífico?

Todavía hoy se organizan expediciones para buscar los restos del aparato Lockeheed Electra 10E a bordo del cual desaparecieron, el 2 de julio de 1937, la aviadora Amelia Earhart y el capitán marino Fredd Noohan, en algún punto del Océano Pacífico entre Nueva Guinea y la Isla Howland. “Quiero que sepas que soy muy consciente de los peligros. Lo hago porque quiero hacerlo” escribía Earhart a su marido, George Palmer Putnam, editor y publicista con quien se casó en 1931 con la promesa de separarse al cabo de un año si no eran felices juntos.



Amelia Earhart escribe sobre aviación y sobre mujeres en su libro Por el placer de hacerlo, publicado en España por Macadán LibrosEsa pasión por el riesgo, siempre calculado, por la libertad y por los nuevos retos marcan cada una de las páginas de ‘Por el placer de hacerlo’, una recopilación de notas sobre experiencias personales y sugerencias para mujeres interesadas en la aviación que Amelia Earhart escribió en 1931. Como sus colaboraciones en prensa, ‘Por el placer de hacerlo’ habla de manera sencilla y directa a todas las personas sensibles y curiosas, con sentido del humor y ganas de descubrir, no sólo a quienes entienden de aviación o de mecánica, que, no obstante, encontrarán interesantes notas al pie con detalles técnicos.

En los capítulos de ‘Por el placer de hacerlo’, Amelia Earhart repasa su infancia y su primera juventud, rastreando el origen de su pasión por los aviones; rescata sus primeras lecciones, los trabajos que desempeñó para poder pagarlas, las impresiones que causaba en su entorno su afición, sus primeros pinitos aéreos y los primeros premios. Un camino en el que su familia le apoyó sin remilgos y en el que ella nunca se planteó que no pudiera hacer lo que se propusiera por el hecho de ser mujer. “Las mujeres deben tratar de hacer cosas como lo han hecho los hombres. Y cuando fallen, su fracaso no ha de ser si no un reto para las demás”, plantea Amelia Earhart y resalta el editor de Macadán Libros. De hecho, Earhart reclama en varias ocasiones la normalización del papel de las mujeres en esa incipiente aviación de los años 20 y 30 y anima a que se interesen no sólo por el pilotaje si no por todas las actividades relacionadas con el sector, que comenzaba a desarrollar líneas de transporte comercial entre las principales ciudades de Estados Unidos, carrera en al que ella también estuvo implicada directamente, como empresaria además de como aviadora.

Sus reflexiones sobre las posibilidades técnicas del vuelo y su impacto social y económico son tan inteligentes y amenas como el resto de ideas, a través de las cuales se va dibujando el perfil de una persona dinámica, entusiasta, perseverante y muy atractiva. Lejos de regodearse en su trayectoria  (marcada por varios records de resistencia, distancia y velocidad por los que recibió galardones como el Harmon, a la piloto más destacada del mundo) Amelia Earhart rinde un sincero  tributo a las mujeres que la precedieron en la aviación y a sus contemporáneas, muchas de las cuales formaron parte del club ‘Las noventa y nueve’, que figura en la dedicatoria de ‘Por el placer de hacerlo’.

El motor, como sin duda quedará demostrado con el resto de títulos de Macadán Libros, es  una ventana a un mundo de entusiasmo y cambio, de aventuras, distancias y retos hoy casi inimaginables pero sin los cuales nada de lo que conocemos sería como es. Por el placer de hacerlo es una autobiografía pero también un repaso, lleno de sensibilidad y admiración pegadiza, a siglos de sueños y retos planteados y superados por personas como Juan de la Cierva –por su autogiro-, el matrimonio Lindbergh o Elizabeth Thible, la primera mujer que ascendió a los cielos (en globo) en 1784. Una delicia de contenido en una edición llena de personalidad, un gran tributo a Amelia Earhart y Las noventa y nueve.

Qué: Por el placer de hacerlo de Amelia Earhart.

Quién: Macadan Libros.

 

Share.

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar por la web consideramos que acepta nuestra política de cookies