La interpretación del patrimonio cultural, una apuesta por el turismo de calidad

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Las I Jornadas de Patrimonio de la Sierra Norte de Madrid plantean la necesidad de interpretar el patrimonio cultural para desarrollar un turismo de calidad que beneficie a comunidades pequeñas.

¿Cómo atraer un turismo de calidad, dispuesto a gastar en el destino, respetuoso con el medio ambiente, interesado por la tradición y el patrimonio cultural? La Sierra Norte de Madrid busca las respuestas que les permitan desarrollar el potencial de una comarca prometedora, rica en patrimonio natural, y preocupada por la supervivencia de sus tradiciones, a sólo una hora de la capital de España.

Las I jornadas de Patrimonio de la Sierra Norte de Madrid, organizadas por el Centro de Innovación Turística Villa San Roque en el Convento de San Antonio de La Cabrera plantearon la interpretación del patrimonio cultural como la mejor opción de futuro, tanto para los destinos que buscan desestacionalizar las visitas y diferenciarse a través de un producto estructurado y de calidad, como para los profesionales del turismo. Muchos de ellos (técnicos, hosteleros, empresarios de actividades de ocio y estudiantes) se dieron cita en un encuentro en el que se sucedieron las charlas de Juan José Cano, arqueólogo fundador de Reno Arqueología, responsable de las actuaciones llevadas a cabo en el Castillo de Buitrago de Lozoya; de Dolores Muñoz, directora de Marco Lógico Consultores y de José María De Juan Alonso, socio director de Koan Consulting. Todas ellas estuvieron enfocadas a la interpretación del patrimonio cultural de la Sierra Norte, una alternativa en la que, según De Juan, España adolece de personas capacitadas. “Hay un hueco tremendo por salvar en un país como el nuestro, con el patrimonio que tiene”.

El patrimonio de la Guerra Civil española se dibuja como un recurso de interés para los municipios de la Sierra de Madrid porque su interés ha aumentado y las administraciones parecen menos reacias a ponerlo en valor y usarlo como reclamo turístico.

Interior del Museo Picasso- Colección Eugenio Arias en Buitrago de Lozoya, Madrid.

Una de las objetivos de la intervención en el Castillo de Buitrago de Lozoya es trasladar el Museo Picasso- Colección Eugenio Arias a un espacio que revalorice esta particular colección de cuadros, dibujos, grabados y cerámicas de Picasso.

¿Y qué es interpretar el patrimonio cultural?

Buscar la historia que permita a cada público conectar, sobre todo de una manera emocional, con ese legado, muchas veces descontextualizado y carente de atractivo visual; construir una historia que nos haya entender “qué pintamos aquí y cómo nos conecta con lo pasado, tangible e intangible” según De Juan . Y para ello hay que entender tanto de patrimonio cultural y natural como de psicología, porque no se trata de fechas y números, si no de dar con el enfoque que capture la atención de cada visitante.  “Cuanta más interpretación, más experiencia”, añadió el representante de Koan Consulting.

¿Cuántas lecturas tiene un mismo patrimonio cultural?

Casi se podría decir que infinitas, puestos que no hay nunca una sola Historia. La realidad es un tapiz de múltiples hilos entrelazados y su concreción material en paisajes determinados, ruinas de castillos o pueblos tradicionales puede leerse a la luz del interés natural, del antropológico, del gastronómico o, incluso, del legendario. Pero para esa labor no sirven tanto las aplicaciones como los guías formados en esta labor de interpretación del patrimonio cultural, la pata menos desarrollada, según de Juan, en los llamados “destinos inteligentes” de España, más preocupados por la inversión en tecnología que en la formación de equipos humanos.

¿Cuánto cuesta invertir en la interpretación del patrimonio cultural?

La falta de recursos económicos es una de las preocupaciones de destinos pequeños, como la Sierra Norte de Madrid. Y así se encargaron de trasladarlo varios técnicos asistentes a esta I Jornada de Patrimonio Cultural de la Sierra Norte.

Según De Juan, no se trata tanto de dinero como de creatividad y citó como referencia el libro de Sam Ham, “Interpretación ambiental: una guía práctica para gente con grandes ideas y presupuestos pequeños”. Además, animó a trabajar en equipo a los municipios de la Sierra Norte (Bustarviejo, La Cabrera, El Vellón, Patones, Canencia, Rascafría, Braojos, entre otros) para que el consumo de territorio por parte del turista de calidad beneficiara a toda la comarca y no sólo a unas localidades concretas.

En ese sentido, varios participantes de estas ponencias defendieron la necesidad de acabar con el aislamiento crónico entre los valles de la Sierra Norte de Madrid y los de la Sierra Noroeste y tender vías de diálogo y de desarrollo conjunto, una buena propuesta para, por ejemplo, el patrimonio de la Guerra Civil, recuperado en los primeros con la Ruta del Frente de la Senda del Agua y en los segundos con la Ruta de las Trincheras.

Vistas del casco histórico de Buitrago de Lozoya, en la Sierra Norte de Madrid, desde el otro lado del río.

La rehabilitación del Castillo de Buitrago de Lozoya se planteó como una de las vías para reinterpretar el patrimonio histórico de esta localidad de la Sierra Norte de Madrid.

¿El turista de calidad de la interpretación cultural acaba con el intento de democratizar destinos y experiencias turísticas?

Los destinos que quieren democratizar las experiencias turísticas se enfrenten en ocasiones al dilema de perder esa capacidad a favor de un visitante de más poder adquisitivo pero que llega en menor cantidad o sólo en épocas concretas. De Juan abogó por la segmentación para que el gasto medio diario realizado por los segundos permitiera mantener adecuadamente los recursos de los que también se pueden beneficiar los primeros y contribuir a una sensibilización conjunta y global por los recursos naturales y culturales.

Hay que tener en cuenta que en la Sierra Norte de Madrid se encuentran algunos de los territorios más protegidos de la Comunidad, como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón o la Zona de Especial Protección para las aves ‘Alto Lozoya’.

¿Cuál es la formación necesaria para interpretar el patrimonio cultural?

Frente a los estudios universitarios y de especialización de Estados Unidos y Gran Bretaña –los dos grandes referentes de la interpretación cultural- en España no hay una formación reglada para ser intérprete del patrimonio cultural. Los cursos online de varias horas son, según De Juan, un fiasco.

Cabe preguntarse si ese vacío académico, en el que, según el ponente, los idiomas también son fundamentales aunque en general brillan por su ausencia en el panorama nacional, no puede ir llenándose con razonamientos propios de otras formaciones, alimentados, además, por las experiencias personales, las lecturas complementarias y el análisis pormenorizado de los intereses de los visitantes, que  muchas veces se puede percibir en una primera toma de contacto o la reflexión previa sobre su perfil.

¿Todo el patrimonio cultural es susceptible de interpretarse?

En el aire quedó la pregunta de si, como se plantea la revista digital revista80dias.es  todos los destinos tienen un patrimonio alrededor del cual se puede crear una historia de interés, sólida y capaz de sobrevivir al paso de las tendencias y del tiempo. Porque las expectativas que se generan, sobre todo a través de las redes sociales y la publicidad, tienen que ser satisfechas sobre el terreno. La frustración del visitante no sólo no le hará regresar si no que repercutirá negativamente en el interés de sus familiares y conocidos.

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