Miguel de Cervantes, de Alcalá de Henares al mundo

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El punto de partida del Año de Cervantes no puede ser otro que la ciudad viajera de Alcalá de Henares, cuna familiar y referencia en su vida y obra. 

No te pierdas las fotografías de los lugares que ver si haces turismo en Alcalá de Henares, Patrimonio de la Humanidad de Madrid.

Don Miguel fue un hombre moderno menos en lo de viajar por gusto. Lo único bueno de sus años de idas y venidas –media vida en realidad- debió ser el background que acumuló para sorprender al mundo con su novela más universal. Todo comenzó, hace ya 400 años, en Alcalá de Henares.

El tumulto borbotea por la Calle Mayor de Alcalá de Henares, la segunda más bonita de España por votación popular desde el año pasado. Su esencia sigue siendo la misma, cabe suponer, que cuando, en la Edad Media, atravesaba la judería alcalaína. O cuando el Corpus del Siglo de Oro coloreaba los pies de sus pilares, primero columnas de madera, pilastras de piedra a partir del XIX. El fondo de tiendas, tabernas, niños despistados y chirigotas ambulantes sigue ahí, adaptándose pero imperturbable, como la esencia universitaria y literaria de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad desde 1998.

Muy cerca, la Casa Natal de Cervantes se convierte en parada obligada y abigarrada. Alonso Quijano y Sancho miran, admirados, el continuo trasiego de visitantes, demasiado pequeño el interior para albergarlos a todos, rodeados los tabiques de espaldas por un constante ronroneo de voces inquietas. En el patio con pozo, la bedel exige un silencio que casi se alcanza entre su curiosa colección bibliográfica cervantina que, como la que se exhibe en el Centro de Interpretación Los Universos de Cervantes, dibuja el itinerario universal de una obra rompedora y atemporal, que cruzó las fronteras de España a los pocos años de su publicación, metida en las valijas de unos diplomáticos ingleses que en 1605 visitaron Valladolid, por entonces capital del Imperio, y gracias a los cuales, dicen, otro grande de las Letras, William Shakespeare, adaptó el capítulo de Cardenio al teatro.

Don Miguel no pisó Inglaterra -ni conoció al dramaturgo inglés con quien sólo comparte año de fallecimiento- pero sí viajó por media España y parte del Mediterráneo, primero con una familia venida a menos y después en busca de fortuna personal, como soldado y funcionario, en compañía de su hermano y en solitario. Italia, Grecia, Túnez, Argelia… Los paisajes y las vivencias acumuladas le sirvieron para ambientar sus obras literarias, con las que se puso manos a la obra después de fracasar en su intento de hacer las Américas y a pesar de la presión del bestseller de la época, Lope de Vega, “ese monstruo”, dijo Cervantes, “de la naturaleza”. Cabe pensar también que los kilómetros y las experiencias le ayudaron a alcanzar la originalidad y la universalidad con las que rompió los moldes de su época, inmunizado por fin contra la moda de la comedia, pionero de la novela moderna y de la corta.

Callejero familiar

Miguel de Cervantes sólo regresó a Alcalá de Henares una vez, poco antes de su fallecimiento, pese a lo cual la calle donde nació, hoy conocida como la de la Imagen, forma parte de una ruta literaria en la que comparte espacio con otra autora de rompe y rasga, Santa Teresa de Jesús -que dejó un rastro indeleble en Ávila-, y con la que se pueden seguir las huellas de Fray Luis de León, San Ignacio de Loyola, Unamuno o Cela, también referente por su Viaje a La Alcarria.

La copia de la partida de nacimiento de Cervantes refuerza el vínculo intelectual, emocional –y turístico- de Alcalá de Henares con el padre del Quijote, cuya existencia se le debe, dicen, como la de la Universidad complutense, al Cardenal Cisneros, quien instó a registrar los actos sacramentales de la Archidiócesis de Toledo de entonces, cosa poco habitual en 1547.

También se conserva la pila bautismal, tímida a superviviente del paso del tiempo y de la Guerra Civil española, que acabó con la iglesia original de Santa María la Mayor, de la que sólo quedan las capillas de Antezana y del Oidor, que se asoman a la luminosa y amplia Plaza de, como no podía ser de otra manera, Cervantes, antiguamente del Mercado, a tiro de piedra de la Hostería del Estudiante, aún famosa por sus meriendas y adosada al Patio Trilingüe del Paraninfo, donde no estudió Don Miguel, pese a lo cual sí fue hombre con formación, como sus hermanas, una de las cuales fue priora del, hoy, Convento de la Imagen.

Geografía hambrienta e inspiradora

Muy cerca, la universidad y los colegios mayores siguen impulsando el dinamismo alcalaíno, del que se nutre, por ejemplo, el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, frente al Palacio Arzobispal, donde han nacido otros personajes importantes de la Historia de España, como Catalina de Aragón o el emperador Carlos V y sobre cuyo Antiquarium y Paseo Arqueológico sobrevuelan las cigüeñas que, igual que los perfiles huesudos de Don Miguel y su Alonso Quijano, caracterizan el horizonte complutense.

Dos sombras alargadas y flacas que se proyectan a la par sobre Córdoba, Sevilla, Esquivias y muchos otros rincones de la geografía española, Alcázar de San Juan incluido, pese a la polémica que le ronda sobre su consideración de cuna cervantina, hasta el Barrio de las Letras de Madrid, último refugio del autor y del hombre, genial creador y pésimo administrador, rodeado de tanta gloria como controversia, y de quien se habla hoy más que nunca, tanto por su obra como por su muerte. 365 días por delante para viajar tras sus huellas por una geografía tan de carne trotona, encarcelada, hambrienta, trabajadora y amante, como de Literatura aventurera. Aunque por ahora, vale.

Fotografías de los lugares que ver si haces turismo en Alcalá de Henares

Entrada y detalle del Scriptorium de Alcalá de Henares, en Madrid

Entrada y detalle del Scriptorium de Alcalá de Henares, en Madrid.

Capilla del Oidor y fachada universitaria en Alcalá de Henares, cuna de Miguel de Cervantes, en Madrid

Cigüeñas en Alcalá de Henares, Madrid

Patio interior del Museo Casa Natal de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, Madrid

Patio interior del Museo Casa Natal de Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares, Madrid

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