Lugares de interés en Praga

El Puente de Carlos es uno de los principales lugares de interés de Praga

Praga es una de las ciudades más visitadas de Europa debido a su rico y variado patrimonio cultural y a las posibilidades de ocio que oferta, tanto en la ciudad como en sus alrededores. La capital de la República Checa ha estado siempre rodeada de leyendas, muchas relacionadas con la alquimia, y ha resurgido de sus cenizas tras la Segunda Guerra Mundial, recuperando su pasado judío y poniendo en valor su patrimonio arquitectónico, entre el que destaca el mayor conjunto de edificios cubistas del mundo. Otros de los barrios que ver en Praga es Malá Strana, considerado una de las zonas mejor conservadas de la ciudad. Todos ellos giran alrededor del corazón histórico de la capital checa: el Castillo de Praga, una de las fortalezas más grandes del mundo. Si decides visitar el Castillo de Praga, podrás conocer también otras curiosidades de Praga, como la figura del Golem, la alquimia o la defenestraciones. Allí se concentran otros sitios que ver en Praga, como la Catedral de San Vito, el Callejón del Oro y el antiguo palacio real. Todos están dentro del recinto monumental del Castillo de Praga, considerado uno de los más grandes del mundo.

Qué ver en Praga

Además de los sitios que ver en Praga más clásicos, ños museos y las galerías de Arte de la capital de la República Checa son también lugares de interés para quien quiera saber qué hacer cuatro días en Praga. Menos conocidos que el Reloj Astronómico o el Puente de Carlos, el Museo Kampa o Dox rompen estereotipos y sitúan a Praga en la vanguardia artística del siglo XXI. En Artelglass o Kubista encontrarás el recuerdo más especial relacionado con tu viaje a Praga.

Tarjeta turística de Praga

Si estás pensando en viajar a Praga, una de las mejores cosas que puedes hacer es adquirir la tarjeta turística de la ciudad. La tarjeta turística de Praga tiene una duración de dos días y durante ese tiempo permite entrar a casi todos los sitios de interés de Praga: desde el Castillo de Praga y la Catedral de San Vito hasta las sinagogas del Barrio Judío de Praga, el Mirador de Petrín o la Torre de la pólvora. La tarjeta turística de Praga también te permitirá vivir algunas experiencias singulares, como hacer un crucero por el río Moldava o utilizar el autobús turístico de la ciudad, con el que podrás tener una visión general de sus barrios y monumentos. También podrás obtener descuentos en muchos otros sitios de interés de Praga.

El Teatro negro de Praga es de lo más popular desde los años 50 del siglo pasado

Otra de las mejores experiencias que puedes vivir al visitar Praga es asistir a un espectáculo de teatro negro. El teatro negro de Praga se basa en el uso de la luz ultravioleta y en la incapacidad del ojo humano para distinguir color negro sobre un fondo negro. Por eso, las obras de teatro negro tienen un aura adicional de magia e irrealidad. Además de disfrutar del teatro negro de Praga, durante tu escapada a la capital de Chequia podrás vivir otras experiencias singulares, como una sesión de jazz o un spa de cerveza, de los que te hablo un poco más abajo.

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Barrio Judío de Praga

El barrio judío de Praga también se conoce como barrio de Josefov, porque la comunidad judía le puso ese nombre en honor al emperador José II, que desarrolló una política muy favorable para sus intereses. vas a viajar a Praga, tienes que visitar el barrio de Josefov, donde está el antiguo Cementerio judío, uno de los cementerios más curiosos del mundo. En el barrio judío de Praga también podrás conocer las sinagogas de Praga más importantes. Entre ellas destaca la Sinagoga española, inspirada La Alhambra. Quizá ésta sea una de las curiosidades de Praga más sorprendentes, aunque realmente hay muchas entre las que elegir. La mejor manera de disfrutar del barrio judío de Praga es comprando la entrada conjunta con la que podrás entrar a todos los lugares de interés, a excepción de la Sinagoga Española, que requiere su propia entrada.

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Qué ver en Malá Strana

La Torre Petrin en el barrio de Malá Strana de Praga

Donde también encontrarás muchos de los sitios que ver en Praga es en el barrio de Malá Strana, uno de los más antiguos y mejor conservados de la capital de Praga. El nombre de Malá Strana significa “Ciudad pequeña” y seguramente lo encontrarás también como una de las marcas de cerveza más populares en Praga. Entre los sitios que ver en Malá Strana destacan la iglesia de San Nicolás, considerada la iglesia barroca más bonita de Praga, el Niño Jesús de Praga, una de las imágenes religiosas más queridas de la República Checa, y el Monte Petrin, uno de los miradores de Praga más populares. Otro de los sitios que visitar en Praga si te gustan las alturas es la torre de la Catedral de Praga, la Catedral de San Vito, que puedes conocer al visitar el Castillo de Praga. La isla de Kampa también es parte de este barrio de Praga. Allí se da cita una de las construcciones más curiosas de Praga, el molino de Kampa, hoy reconvertido en el Museo Kampa de arte contemporáneo.

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Arquitectura de Praga

Si te interesa la arquitectura de Praga, merece la pena que recorras otros barrios de la ciudad para poder admirar las construcciones cubistas, modernistas y bauhaus que se han ido construyendo a lo largo del siglo XX. Además de la Casa que baila, o Casa danzante, podrás descubrir otras construcciones únicas en el mundo, como Villa Kovarovic o Villa Müller donde, por cierto, hoy se ubica el Museo municipal de Praga.

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Castillo de Praga y Callejón del oro

Otra de las muestras más singulares de la arquitectura de Praga es el famoso Castillo de Praga, que más que un castillo es una pequeña ciudad independiente. Su recinto reúne callejones, residencias, palacios, tiendas y otros edificios singulares de Praga, como la Catedral de San Vito. Actualmente el Castillo de Praga está considerado Patrimonio de la Humanidad y sigue siendo la residencia oficial del presidente checo. Al ser la parte más antigua de la ciudad, casi todas las curiosidades de Praga se originaron aquí o tienen alguna relación con el Castillo de Praga. El intento de transformar en oro cualquier metal -la alquimia- fue un arte promocionado en el Castillo de Praga que puede explicar por qué el Callejón del Oro se llama así. Franz Kafka. El autor de La Metamorfosis vivió en el número 22 del Callejón del oro y su obra El Castillo se inspira en el Castillo de Praga. La Literatura sobre Praga incluye otros nombres entre los que también destaca Milan Kundera, que ambienta “La insoportable levedad del ser” en la Praga de los años previos a la Primavera de Praga (1968), la revolución que sirvió para sacudirse de encima el yugo soviético. El Castillo de Praga y el Callejón del Oro son dos de los sitios que ver en Praga, pero tampoco deberían eclipsar otros lugares más lúdicos, como los bares de jazz o los spa de cerveza.

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Cerveza de Praga

Sesión de jazz en un bar de Praga

La cultura y la economía alrededor de esta bebida son muy importantes para la República Checa y uno de los grandes atractivos para muchos viajeros que van a visitar Praga unos días. Dos de las formas más curiosas de disfrutar la cerveza Praga son visitar un spa de cerveza o pasar la velada en alguno de los locales de jazz de Praga. La pasión por este género musical fue uno de los legados que dejaron las tropas estadounidenses que participaron en la liberación de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial.

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Mapa de Praga

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