Barrio judío de Palma de Mallorca: historia y curiosidades

Historia y curiosidades del barrio judío y de la comunidad judía de Palma

El barro judío de Palma de Mallorca es una de las grandes sorpresas de la capital balear. Aunque la presencia de los judíos en Palma es una constante desde hace siglos -algunas fuentes indican que desde el siglo V- la judería de Palma es una de las grandes desconocidas de la ciudad. En los últimos años, el Ayuntamiento de Palma ha tratado de poner en valor el legado de los judíos de Mallorca, señalizando las calles que se corresponden con el Call Menor y el Call Mayor, que son los nombres con los que se conoce a los barrios en los que residieron los judíos de Palma, o poniendo en marcha el Centro de Interpretación Maimo ben Fairag, que lleva el nombre de un rico comerciante judío del siglo XIV.  Actualmente puedes recorrer el barrio judío de Palma por tu cuenta o con alguna de las visitas guiadas que se organizan, algunas de cuales incluyen una visita a Inca, donde creen haber encontrado restos de un mikveh, como se conocen los lugares para los baños rituales judíos.

Comunidad judía de Mallorca

La presencia de los judíos en España ha sido prolongada y duradera. Su legado, en forma de tradiciones y de espacios urbanos, sigue siendo una realidad en muchas ciudades y en los últimos años se han sucedido las acciones orientadas a recuperar su patrimonio, como sucede con las juderías de España. El caso de la comunidad judía de Mallorca es un ejemplo representativo de que los decretos de expulsión no pusieron fin a la presencia de judíos en España.

Historia de los judíos de Palma

La historia de los judíos de Palma ha estado marcada por largos periodos de convivencia armoniosa, pero también por otros de una gran saña y violencia. Los judíos que vivieron en Palma configuraron una comunidad homogénea y estable hasta, prácticamente el siglo XVII, cuando fueron obligados a convertirse al Cristianismo.

Durante la etapa musulmana, muchos judíos de Palma trabajaron como funcionarios, lo cual, según diversos estudiosos, puede explicar que muchas de sus residencias estuvieran alrededor del Palacio de la Almudaina, hoy Patrimonio Nacional y residencia oficial de los Reyes de España durante sus estancias en Mallorca.

En el siglo XIII, Jaime I conquistó la isla y mantuvo buenas relaciones con la comunidad judía de Mallorca. De hecho, les concedió diversas propiedades, lo que dio pie a la creación del primer barrio judío reconocido como tal, el Call Menor, o Callet. Algunos historiadores sitúan la sinagoga de este primer barrio judío de Palma de Mallorca en el actual callejón de la Reixa.

La judería y la Catedral

El primer barrio judío de Palma estuvo detrás de lo que hoy es la Catedral de Palma. Si te interesa la historia de la comunidad judía de Mallorca, tienes que visitar la Catedral, por ésta y otras razones. Entre ellas, que en su interior se conserva uno de los símbolos más importantes de la historia de los judíos de Palma: unos Rimonim de la Torá del siglo XV (de los que te hablo más abajo).

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Jaime II ordenó el traslado de los judíos de Palma a otro lugar, más alejado del centro. Surge el segundo barrio judío de Mallorca, conocido como Call Mayor. Aunque hoy en día no quedan vestigios explícitos, los estudiosos de los judíos de Palma lo ubican entre las actuales calles Sol, Montesion, Posada de Montserrat y Sant Alonso. Tuvo un muro que lo delimitaba y, teóricamente, lo protegía, aunque de poco sirvió para evitar el asalto al call de 1391, un suceso que transformó completamente la vida de la comunidad judía de Mallorca. Igual que había sucedido en otros barrios judíos próximos -por ejemplo, el call de Tárrega en 1348- un grupo de cristianos exaltados atacó el barrio judío de Mallorca, matando y destruyendo todo lo que pudo, incluidas las tres sinagogas que, durante el paso del tiempo, se habían construido.

Aunque la comunidad judía de Mallorca sobrevivió con cierta libertad durante 40 años más, en 1435 fue obligada a convertirse al Cristianismo. Casi todos los judíos de Palma lo hicieron, aunque muchos mantuvieron en secreto su fe anterior. Esos falsos conversos crearon una comunidad reducida pero resiliente, cuyos descendientes empezaron a ser conocidos como chuetas.

En el siglo XVII se desarrolló un proceso inquisitorial contra muchos vecinos del carrer del Segell, una de las calles más importantes de la judería de Palma, cuyo nombre sirvió también para identificar, de manera negativa, a los sospechosos de seguir perteneciendo a la comunidad de judía de Mallorca. Aunque la investigación terminó sin sentencias a muerte, sí abundaron las expropiaciones y las humillaciones públicas de muchos de los judíos de Mallorca. A finales del siglo XVII se organizó una huida en grupo bastante más importante que las fugas puntuales que se habían ido realizando hasta entonces. La marcha fue frustrada por una tormenta que impidió que el barco que les iba a recibir pudiera acercarse a la costa. Ese lugar de la huida fallida es uno de los puntos que se puede conocer durante alguna de las visitas organizadas al barrio judío de Palma de Mallorca. Varias personas detenidas en aquel suceso sí fueron condenadas a muerte.

Pese a todo, la comunidad judía de Mallorca no desapareció completamente y, con mayor o menor evidencia, ha llegado hasta la actualidad. Hay quien piensa que el “hecho insular” ha sido determinante en la permanencia de los judíos de Palma, incluso tras periodos de persecución.

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 Apellidos judíos de Mallorca

Los apellidos judíos de Mallorca se pueden clasificar de dos maneras: apellidos chuetas y apellidos judíos. Entre los primeros destacan, por ejemplo, Fuster, Aguiló o Segura. Entre los segundos, Bofill, Jordá o Vidal. Los chuetas fueron los descendientes de los judíos conversos, durante mucho tiempo considerados una de las minorías marginadas de las islas. Algunos estudiosos consideran que no basta con la conversión para poder hablar de chuetas y que es a partir del siglo XVII cuando se puede empezar a hablar de ellos en sentido moderno.

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Barrio judío de Palma de Mallorca

A grandes rasgos, podemos decir que hoy en día hay dos barrios judíos en Palma, aunque ninguno posee grandes construcciones o monumentos significativos que los diferencie de manera específica. El primer barrio judío de Palma, el Call Menor creado durante los tiempos de Jaime I, se puede situar detrás de la Catedral de Palma.

El Call Mayor al que tuvieron que trasladarse los judíos de Palma durante el reinado de Jaime II está cerca de la actual Plaza de Santa Eulalia. Las callejuelas estrechas como la calle de la Criança o la calle del Call forman parte de este barrio judío de Palma, que tuvo que ampliarse a medida que su población crecía. Otras calles, como la de Argentaria, algo más alejada, también están vinculadas con los judíos de Palma, que allí desarrollaban su labor comercial.

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Estatua de Jafua Cresques

El Carrer del Sol es una de las calles que delimitan el segundo barrio judío de Palma de Mallorca, o Call Mayor. En su confluencia con el Carrer de la Pelleteria se encuentra otro de los lugares más representativos del barrio judío de Palma de Mallorca: la estatua de Jafuda Cresques, que fuera uno de los más famosos cartógrafos mallorquines del siglo XIV.

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Sinagogas de Palma de Mallorca

Si quieres descubrir los lugares más importantes de la comunidad judía de Palma, merece la pena que visites los lugares en los que estuvieron sus sinagogas. Hay que entender que las sinagogas no eran sólo lugares de culto; también se utilizaban como lugares de formación y socialización.

Antes de la creación del primer barrio judío de Palma, el Call Menor que se fundó con Jaime I, hubo una sinagoga en el solar donde hoy se ubica el Parlamento balear.

La sinagoga del Call Menor parece que se situó donde hoy se ubica el Banco de España, en la calle Sant Bartomeu.

El segundo barrio judío de Palma, o Call Mayor, llegó a tener hasta tres sinagogas, que fueron destruidas durante el asalto de 1391. La primera de ellas fue conocida como Sinagoga Mayor. Algunas fuentes dicen que no era demasiado grande y otras consideran que fue la más importante de cuantas tuvo el barrio judío de Palma. En lo que sí coinciden es en que tuvo una decoración muy especial y lujosa. Sobre los restos de esta Sinagoga Mayor se construyó la capilla de Nuestra Señora de Montesión, que los jesuitas ampliaron y asociaron con un centro educativo a partir de su llegada a Mallorca, en el siglo XVI.

La segunda sinagoga del Call Mayor de Palma estaba en el actual solar del Seminario Viejo, en la calle de la Posada de MOntserrat. Y la tercera, la Sinagoga Nova, o Nueva, estuvo en la casa de Aaron Mani, en la Calle de Peleteria, ya que así lo dispuso él en su testamento. Tras los destrozos de 1391, fue rehabilitada por un grupo de judíos portugueses que llegaron a Palma.

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Cementerio judío de Palma

Otro de los lugares relacionados con el barrio judío de Palma que merece la pena visitar es el barrio de El Jonquet. Allí estuvo el antiguo cementerio judío de Palma. El espacio, un antiguo almacén de grano, fue cedido en tiempos de Jaime I. en el siglo XIV fue confiscado y pasó a ser propiedad de la Corona. Con el tiempo, El Jonquet se transformó en el barrio de pescadores de Palma, aunque el topónimo Fossar dels jueus se mantuvo vigente durante mucho tiempo. Si quieres descubrir el pasado de la comunidad judía de Palma, merece la pena que visites El Jonquet porque, además, es uno de los barrios de Palma más bonitos y auténticos. De hecho, está considerado Bien de Interés Cultural.

Algunas fuentes argumentan que hubo otro cementerio judío cerca de la Puerta de Santa Margalida. Parece que apenas quedan evidencias documentales, salvo una referencia, de 1361, sobre la donación de un huerto, y el resto de una lápida, hallada en el siglo XIX y perdida en el transcurso del tiempo.

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Calle del Vent

Una de las muchas curiosidades de Palma es esta calle, que forma parte del barrio judío de Palma. Flanquea uno de los laterales de la iglesia de Montesión, que se construyó sobre una de las sinagogas del Call Mayor, y recibe su nombre del hecho de que, por su ubicación y construcción suele disfrutar de una corriente de aire más intensa -y refrescante- que las calles aledañas.

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Rimonim de la Torá en la Catedral de Palma

Uno de los sitios que ver en Palma de manera casi obligatoria es su Catedral, de tradición gótica mediterránea. Hay muchas razones por las que esta visita merece la pena, pero la que aquí nos interesa es la relativa a los Rimonim de la Torá que se conservan entre sus tesoros de orfebrería. Los Rimonim son unos adornos, generalmente elaborados en plata y decorados con otros elementos valiosos, como piedras preciosas, que se utilizan para adornar los textos de la Torá, que comprenden los cinco primeros libros de la Biblia. Los Rimonim de la Torá de Palma proceden de la sinagoga de Cammarata, una localidad siciliana de la que los judíos fueron expulsados en el siglo XV por Fernando el Católico. Los compró un comerciante balear, que decidió donarlos a la Virgen de la Catedral de Palma. En el proceso de cristianización de estos objetos rituales judíos también influyó su uso en ciertas liturgias católicas. 

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Sede de la Inquisición de Palma

Si hablamos de la comunidad judía de Palma hay que hablar, y ubicar, también la sede del organismo que estuvo detrás de las duras persecuciones que sufrieron durante el siglo XVII. Ese lugar estuvo en lo que hoy es la Plaza Mayor de Palma, en la que desemboca la Calle Jaime II, que durante el siglo XIII parece que fue conocida como la Calle de los Judíos.

Descubre más detalles de la comunidad judía de Palma en esta cronología.

Fuentes consultadas: Folleto “Xuetes”: unnanima.com/event/xuetes; Caminos de Sefarad, Red de Juderías; Turismo de Palma

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