El chotis es el baile más típico de Madrid y con el que se celebran las Fiestas de la Paloma.

Chotis, curiosidades del baile típico de Madrid

Resumen de la historia del chotis madrileño: origen, cómo se baila, instrumentos y ropa de chulapos y chulapas.

El chotis es uno de los bailes típicos de Madrid y uno de los más característicos de España, a pesar de que los orígenes del chotis están lejos de las verbenas de chulapos, chulapas, organillos y barquillos. El origen del chotis está en la polca alemana, un baile centroeuropeo, que se conoció en la corte de la reina Isabel II de España, en torno al año 1850. Esa danza se popularizó muy pronto entre los madrileños y fue adquiriendo el resto de curiosidades que hoy hacen del chotis el baile típico de Madrid. Aunque se trata de un baile sencillo, a base de giros, está lleno de detalles. Entre las características del chotis madrileños destacan que es la mujer quien lleva al hombre, que aparenta indiferencia mientras mantiene su mano metida en el bolsillo de su chaleco. La ropa de los chulapos y chulapas también es importante: ellos llevan parpusa, la gorra típica de los chulapos madrileños, y ellas, mantón de Manila y pañuelo en la cabeza. Entre los instrumentos del chotis madrileño no puede faltar el organillo, que contribuyó a que esta danza dejara de ser un baile de salón y se hiciera habitual en verbenas como la de San Isidro o La Paloma. Entre los chotis más famosos está “Rosa de Madrid”, aunque tampoco hay que olvidar el chotis “Madrid”, de Agustín Lara, que triunfó a la tercera.

Breve historia del chotis madrileño

Origen del chotis

El baile del chotis tiene sus orígenes más remotos en una danza de origen escocés, de la que hoy en día no se conocen demasiados detalles. Parece que ese baile se popularizó por Centroeuropa y fue generando distintas versiones. Uno de esos bailes de folclore fue el Schottisch, cuyo nombre hace referencia a sus raíces escocesas. Las malas lenguas dicen que la danza Schottisch se introdujo en España gracias a una fiesta que organizó la reina Isabel II en el Palacio Real de Madrid. Aquí se sitúa el origen del chotis en todos los sentidos porque además de que fue la primera vez que empezó a bailarse en la capital de España, se acuñó el término “chotis” como adaptación del nombre de la danza escocesa Schottisch. Por cierto que en Centroeuropa también se sitúa el origen del vals, que, al contrario que el baile típico de Madrid, pasó de ser un baile popular a una danza típica de los salones nobles y burgueses.

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El chotis como baile típico de Madrid

Lugares castizos de Madrid, la Catedral de la Almudena y La Chulapa de Las Vistillas.
Lugares castizos de Madrid, la Catedral de la Almudena y La Chulapa de Las Vistillas.

El chotis es el baile típico de Madrid porque rápidamente dejó de ser un baile de nobles para convertirse en la diversión de las clases trabajadoras, que aprendieron cómo bailar un chotis y fueron adaptándolo a las peculiaridades de la sociedad madrileña. Es decir, el chotis madrileños salió del Palacio Real y se convirtió en la pasión de los chulapos y las chulapas que acudían a las verbenas de Madrid. El uso del organillo ayudó a que el chotis se convirtiera en el baile típica de Madrid. Era un instrumento musical fácil de transportar y de guardar, así que se podía llevar de verbena en verbena sin demasiado esfuerzo o gasto y así se podían improvisar bailes donde fuera necesario. Poco a poco, el chotis madrileño se fue diferenciando de las demás versiones de chotis. Algunas de ellas todavía se pueden encontrar en Centroeuropa y América, hasta donde la “polca alemana” –como se conocía esta danza en el siglo XIX- llegó con los emigrantes del Viejo Continente.

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Cómo se baila el chotis

La principal diferencia entre cómo se baila el chotis y cómo se bailan otras danzas folclóricas es que en el chotis es la mujer la que lleva al hombre, en un particular juego de equilibrio y ritmo. Puede que bailar el chotis no resulte tan espectacular como bailar una sevillana o una jota -otros bailes típicos de España- pero tampoco es tan sencillo como parece a primera vista. Los chulapos y chulapas avezados consiguen dar los giros típicos del chotis en el espacio de una baldosa o, como dicen los expertos, “sobre una moneda de 5 duros” con sólo una pierna como punto de apoyo. Por eso, uno de los elementos fundamentales de la vestimenta del chotis son unos zapatos con buena suela, con los que el chulapo no perderá el equilibrio.

Al bailar el chotis, la chulapa tiene que ir cruzando y descruzando la pierna mientras hace girar a su compañero de baile. El movimiento tiene que hacerse al ritmo del organillo. Cuando cambia el ritmo de los instrumentos, la pareja que baila el chotis tiene que dar tres pasos hacia atrás y tres hacia adelante para luego seguir girando. Otro detalle a tener en cuenta a la hora de bailar el chotis es que el hombre sólo usa una de sus manos para sujetarse a su compañera. La otra mano la deja en el bolsillo del chaleco mientras dirige la mirada al frente. Esa actitud hace que los bailarines de chotis tengan un aire de altanería e indiferencia que también se considera una de las curiosidades del baile típico de Madrid. Posiblemente por ese gesto los chulapos tienen cierta fama de soberbios.

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Vestimenta del chotis

No se puede hablar de cómo bailar el chotis sin mencionar la ropa necesaria para bailarlo, especialmente durante las fiestas populares, como la verbena de la Virgen de la Paloma o la de San Isidro. Para bailar el chotis, los hombres suelen vestir camisa blanca, pantalones oscuros y ajustados y chaleco o chaquetilla corta. Se cubren la cabeza con la parpusa, una gorra típica de los chulapos, como se denomina a “la persona de las clases populares de Madrid”. La parpusa y el clavel son tan típicos del baile del chotis como el mantón de Manila que llevan las mujeres que bailan el chotis, conocidas como “manolas” o “chulapas”. El resto de la vestimenta femenina del chotis incluye una blusa blanca y una falda (o vestido) de lunares. El pañuelo en la cabeza también es otro símbolo popular del chotis madrileño.

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Instrumentos del chotis madrileño

Las verbenas madrileñas no se entienden sin gallinejas, rosquillas, barquillos y organillos. Este instrumento típico del chotis se popularizó porque se podía transportar fácilmente y porque no requería demasiados conocimientos, así que lo podía tocar casi cualquier persona. La música del organillo suena porque el giro del manubrio mueve un cilindro con púas, de distintas formas y tamaños, que accionan los macillos que repercuten en unas cuerdas de piano. Habitualmente cada rodillo tiene hasta 10 músicas distintas.

Por eso el chotis salió de los salones de los ricos y famosos y se hizo el baile preferido de las clases populares de Madrid. Curiosamente, el organillo del chotis tampoco nació en Madrid. Este instrumento musical procede de Italia, aunque fue en la capital de España donde los maestros organilleros hicieron su particular agosto. Parece que Antonio Apruzzere fue pionero en tocar chotis con organillo. Su taller fue uno de los más famosos de Madrid. Primero estuvo en la castiza calle de Costanilla de San Andrés y luego, en la de Luzón. Hay quien dice que su muerte supuso la desaparición del último maestro organillero, aunque a finales de los años 90 algunos periódicos hablaban de que podría tener sucesor.

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Chotis Rosa de Madrid

Y si hablamos de músicas y de chotis madrileño, hay que hacer referencia a dos de los chotis más famosos: “Rosa de Madrid” y “Madrid”. El chotis “Rosa de Madrid” lo escribió el compositor Luis Barta para Mercedes Seró. Se estrenó en el Teatro Romea de Madrid en 1926 y fue tan importante en su carrera profesional que “Rosa de Madrid” fue el nombre que le puso a su casa, en la Colonia Albéniz. Otro de los chotis más famosos es ése que dice “Madrid, Madrid, Madrid, en México se piensa mucho en ti…”. En 2012, el chotis “Madrid” cumplió 65 años y seguramente su compositor, el mexicano Agustín Lara, nunca imaginó que llegaría a esa edad con tan buena salud después de que sus dos primeros estrenos pasaran sin pena ni gloria. Parece que fue el tercer lanzamiento el que consagró al chotis “Madrid” como un referente del chotis madrileño. Para ello, Lara hizo algunas modificaciones en la letra, sobre todo porque deseaba dedicárselo a la mujer de la que estaba enamorado, María Félix, “La Doña”. En 1948, la voz de Ana María González en Radio Madrid hizo que el chotis Madrid fuera un éxito absoluto. Y aquí está la última de las curiosidades del chotis madrileño: los mejores siempre están dedicados a mujeres bellas y con carácter.

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