La hija del Este: una novela imprescindible sobre el genocidio de los Balcanes
¿Es necesario-bueno-malo perder la inocencia? Es duro. Y casi inevitable. Pero más difícil es, si cabe, escribir una novela sobre una caída personal y otra social, la de Ana Mladic y la de Yugoslavia que fue, en definitiva, también la de Europa. La hija del Este es una bofetada a la memoria, una aventura literaria, una travesura intelectual que engancha y pincha.
Negro sobre blanco: la palabra sobre la página y la fotografía de portada –hija de ojos grandes, padre de mandíbula cuadrada y brazos cariñosos. Las imágenes de televisión de Srebenica o del asedio de Sarajevo fueron en color pero casi parecen de otro siglo, de otro lugar, de otro mundo. Y todo ocurrió a 3 horas de vuelo de España, en los años 90.
Quizá este recordatorio resulte incómodo para el verano. ¡Uf, me-voy-a-poner-yo-a-leer-sobre-la-guerra-de-Yugoslavia! ¿Pero-quién-se-enteró-de-qué-iba-aquello?
Pues quizá no haya mejor momento que este verano de incertidumbre para sentarse sobre las espinas bien dispuestas de La hija del Este y reflexionar un poco sobre la caída de los mitos, sobre las ideas inducidas por omisión, comodidad, ignorancia o inseguridad; sobre las medias verdades y el descubrimiento de la imperfección y el error (más horror en este caso)
paternos. Porque Clara Usón va contando cómo, cuándo y por qué Ana Mladic descubre que su padre, Ratko Mladic, no es un héroe, si no un militar violento y sanguinario, que sus ideales no son tales y que hay personas que renuncian al serbianismo para seguir siendo eso, personas.
¿Venganza, sacrificio, reto, decepción?
A medio camino entre el ensayo y la novela psicológica, el documental silabeado y la crónica periodística, La hija del Este es una historia
atrevida y diferente, de las que mete el dedo en el ojo. Una historia en la que hay víctimas y verdugos; valientes que se retiran a tiempo y cobardes envalentonados; muchachas desengañadas, padres confusos, líderes que nunca debieron serlo, enemigos hermanados y vecinos vengativos. La palabra como un arma de doble filo. Guerrilla de monte y psicología. Exiliados de carne y hueso a pesar de las reconstrucción de puentes simbólicos. Una galería de personas y personajes, de emociones y situaciones que podrían-deberían ser nuestras.
Qué: La hija del Este, de Clara Usón
Quién: Seix Barral

