Monasterio de El Paular, en Rascafría, Madrid: una escapada a la primera cartuja de Castilla

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El Monasterio de El Paular, en Rascafría, es una de las mejores excursiones cerca de Madrid por su interés cultural, la Naturaleza que lo rodea y su proximidad a Las Presillas, una de las mejores piscinas naturales donde bañarse en Madrid. A nivel artístico, el Monasterio de Santa María de El Paular reúne las obras de Vicente Carducho sobre los Cartujos y del escultor Francisco Hurtado Izquierdo, además de un retablo de alabastro único y una Capilla del Sagrario excepcional. A nivel histórico, El Paular de Rascafría se puede considerar la primera cartuja de Castilla, terminada por Isabel la Católica. Otra de las curiosidades de El Paular por la que merece la pena la visita es que allí fue donde se imprimió la primera edición de El Quijote de Miguel de Cervantes.

Rascafría es una de las mejores excursiones cerca de Madrid en cualquiera época del año porque queda a menos de dos horas en coche del centro de la capital de España. Su entorno natural ofrece muchas rutas de senderismo y BTT de distinta dificultad. En verano, está muy cerca de una de las piscinas naturales más populares de Madrid y su importancia cultural se puede conocer gracias a las visitas guiadas del Monasterio de El Paular, un compendio de historias increíbles que estuvieron a punto de callar para siempre pero que fueron rescatadas del olvido gracias a la obstinación de los amantes del Arte y de la Historia, entre los que cabe destacar a los impulsores de la Fundación Libre de Enseñanza (Ramón Ménendez Pidal, María Goyri, Giner de los Ríos…), que hizo del Monasterio de El Paular uno de sus lugares de reunión.

Historia de El Paular de Rascafría

“Viedete si est dolor sicut dolor mevi”. “Mirad si hay dolor como mi dolor”. La sentencia cae como una losa sobre las cabezas de quienes penetran en la iglesia del Monasterio de El Paular, repleta de guiños a la mujer que la terminó, Isabel de Castilla, la Reina Isabel la Católica, hija de Juan II, bisnieto de Enrique II de Trastámara, que fue quien tuvo la idea de fundar la primera cartuja de Castilla, la sexta de los territorios que hoy conocemos como España.

Pero Enrique II no pudo empezar la construcción de El Paular. La primera piedra la colocó su hijo, Juan I, en el año 1.390. Sus descendientes (Enrique III, Juan II e Isabel I) continuaron la construcción del Monasterio de Santa María de El Paular, destinando el dinero necesario para que los artistas más reputados de cada época estuvieran al servicio de un monasterio cartujano que fue dotado también de tierras, ganado y un molino, que se aprovechó del curso del cercano río Lozoya para fabricar el papel, de, por ejemplo, la edición príncipe de El Quijote de Miguel de Cervantes. Hay, dicen, pruebas documentales de ello.

Todo ese patrimonio fue explotado hasta el siglo XIX por los seguidores de San Bruno, fundador de la Orden de los Cartujos. La Desamortización supuso el abandono del Monasterio de El Paular, que pasó a manos de particulares y fue utilizado por campesinos y ganaderos de los alrededores.

En 1864 el Estado compró el Monasterio de El Paular a la familia de Don Rafael Sánchez Merino por 60.000 duros, lo que no pudo evitar que muchas obras de arte de El Paular fueron expoliadas o trasladadas a otros lugares de España. Hasta que, en los años 50, con un Francisco Franco entusiasmado por revivir sus muros abandonados y vacíos, no sólo por la Desamortización sino también por el paso de las tropas napoleónicas y las consecuencias de la Guerra Civil española, llegaron al Valle de Rascafría, en Madrid, varios monjes benedictinos desde el Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera, en La Rioja. Ellos son quienes, todavía hoy gestionan el Monasterio de El Paular.

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Qué ver en el Monasterio de El Paular

Con tesón y fondos gubernamentales algunos de los tesoros del Monasterio de El Paular se han ido recuperando y restaurando. No hay mejor forma de descubrirlos que con una de las visitas guiadas por el interior de El Paular, a cargo de los monjes benedictinos que lo custodian. Entre los lugares que ver en el Monasterio de El Paular destacan:

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Sillería del Coro del Monasterio de El Paular

La sillería del coro del Monasterio de Santa María de El Paular se había trasladado a la iglesia de San Francisco el Grande de Madrid, una de las iglesias más bonitas de Madrid, pero ha vuelto a su lugar original.

Retablo de alabastro del altar mayor

El retablo de alabastro policromado del altar mayor de la iglesia del Monasterio de El Paular es una de las grandes joyas artísticas de Rascafría. Data del siglo XV y, ya limpio, deja boquiabierto hasta a los más profanos en la materia, por lo delicado de su trabajo y la dificultad de labrar ese material. Puedes ver algunas fotografías del Monasterio de Santa María de El Paular un poco más abajo para entender mejor por qué merece la pena que hagas esta excursión a Rascafría.

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Cuadros de Vicente Carducho

Lo más importante de todo lo que hay que ver en el Monasterio de El Paular son, sin desmerecer al resto de obras de arte, los cuadros de Vicente Carducho, pensados para decorar el claustro de El Paular y donde han sido colocados de nuevo después de cerrar el corredor al jardín central para garantizar la conservación de los lienzos.

Carducho los pintó en el siglo XVII como si se una película se tratara porque el orden que siguen narra el origen, la fundación y la evolución de la Orden de los Cartujos. De los 54 cuadros originales de Carducho, sólo faltan dos, desaparecidos durante la Guerra Civil española. Los 52 restantes, la mayoría de ellos propiedad del Museo del Prado de Madrid, fueron rehabilitados durante casi seis años antes de regresar a “su casa”.

Aunque los Cartujos siempre se asocian con los cuadros de Zurbarán, los de Carducho no desmerecen en absoluto. Como el extremeño, Carducho retrata a los monjes del silencio con sus pesados hábitos blancos y les añade un acompañamiento sin igual de monstruos y torturadores, protectores y figuras bíblicas, sacando el máximo partido a su lenguaje mudo de miradas y gestos.

Pero esa misma escapada cerca de Madrid permite disfrutar del hallazgo de Vicente Carducho, florentino de nacimiento y colega de Diego de Velázquez en la Corte madrileña, aunque con más encargos religiosos que éste, especializado como estaba en retratos cortesanos.

Es muy recomendable hacer la visita del claustro del Monasterio de El Paular con la audioguía que alquilan en la entrada: la información detallada que proporciona ayuda a contextualizar la Orden de los Cartujos y la obra de Vicente Carducho, que debió ser un hombre bastante peculiar. Florentino de nacimiento y colega de Diego de Velázquez en la corte madrileña, Carducho recibió muchos encargos religiosos.

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Capilla del Sagrario de El Paular

Durante la escapada al Real Monasterio de Santa María de El Paular en Rascafría también merece la pena visitar, dentro de la ruta guiada que organizan los Benedictinos, la Capilla del Sagrario, con su Transparente de mármoles de colores, muchos de ellos procedentes de Cabra, Granada y Priego de Córdoba, capital, por cierto, de la Ruta del Barroco de la Subbética cordobesa, que también forma parte de los Caminos de Pasión de Andalucía.

Francisco Hurtado Izquierdo, nacido en Lucena, la Perla de Sefarad, y fallecido en Priego de Córdoba, es uno de los maestros artísticos del Barroco español y autor del Sagrario de la Cartuja de El Paular y del de la Cartuja de Granada, con un derroche de creatividad y materiales nobles que todavía hoy asombra a cuantos las visitan.

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Alrededores de El Paular

Pero en Rascafría no debes olvidarte de recorrer los alrededores del Monasterio de El Paular, hacia el Puente del Perdón, sobre el río Lozoya, con sus piscinas naturales, o, incluso, poner rumbo, a pie o en coche, hasta la localidad de Rascafría, epicentro de numerosas rutas de senderismo y BTT. En Rascafría también hay algunos edificios históricos curiosos, como las Escuelas o la Iglesia de San Andrés Apóstol.

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El Paular y la Institución Libre de Enseñanza

Pocas veces un claustro da tanto de sí como el del Monasterio de El Paular, que trasciende su habitual papel de paso para convertirse en una galería de arte mundial, en la que es fácil que se escape la mañana, tantas son las pinturas y tan prolijas las explicaciones de la audioguía con la que es recomendable realizar el recorrido.

El nombre de Carducho se queda bailoteando en la cabeza junto a los de Giner de los Ríos o Ramón Menéndez Pidal y María Guyri, su esposa, quienes pusieron en marcha aquí unos cursos de verano de la Institución Libre de Enseñanza, de la que fueron fundadores, en esa búsqueda incansable y pionera de estudio y aire libre, mens sana in corpore sano. Sus figuras se recuerdan, junto a las de otros muchos intelectuales españoles, también enamorados de Rascafría, en la exposición que, en un lateral del claustro del Monasterio del Paular, cuenta cómo evolucionaron sus instalaciones y cómo se han ido recuperando desde que, en 1876, se le considerara Monumental Nacional.

Más allá de lo visible y de lo tangible, el Monasterio de El Paular, en Rascafría, es un conjunto de historias, personales y artísticas, sin igual. Muchas de ellas aún están haciéndose, siglos después de haber comenzado. Las escarpias que aún penden, vacías, en la iglesia que remató una decidida Isabel la Católica, son el testimonio de lo que hubo… Quizá vuelvan, como los cuadros de Carducho, como la sillería del coro. Quizá se rehabiliten, como el retablo de alabastro, con diecisiete escenas bíblicas de una delicadeza exquisita. O quizá no. Presencias y ausencias hablan, en silencio, como los Cartujos, de la ceguera y de la avaricia, de la ignorancia y del odio. Pero también de la pasión y del talento, de la perseverancia, de la inversión y de la bondad de los seres humanos.

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Cómo llegar al Monasterio de El Paular

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Precio del Monasterio de El Paular

La excursión al claustro del Monasterio de El Paular, en Rascafría es libre y se puede realizar de manera gratuita todos los viernes no festivos entre las 10:15 y las 11:00 de la mañana.

El resto de posibilidades, así como las condiciones de las visitas guiadas por la zona monástica (horario, duración, precio, condiciones para grupos, etc) se pueden consultar en la página web monasteriopaular.com. Algunas veces, la visita puede resultar demasiado corta o superficial, por lo que es recomendable preguntar todo lo posible al monje que la realice para ampliar detalles o curiosidades.

Además, el Monasterio de El Paular dispone de una hospedería para quienes busquen unos días de recogimiento y paz. Los detalles también pueden consultarse en su página oficial.

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Fotos de El Paular

Interior de la iglesia del Monasterio de El Paular.
Interior de la iglesia del Monasterio de El Paular. Al fondo, el retablo de alabastro.
Transparente del Monasterio de El Paular. Se puede conocer con las visitas guiadas.
Transparente del Monasterio de El Paular. Se puede conocer con las visitas guiadas.
Figuras del retablo de alabastro del siglo XV de la iglesia del Monasterio de El Paular.
El río Lozoya y el Puente del Perdón son otros dos lugares que ver en Rascafría.
El río Lozoya y el Puente del Perdón son otros dos lugares que ver en Rascafría.
El río Lozoya y el Puente del Perdón.
El Monasterio de El Paular en Rascafría es una buena escapada a menos de dos horas en coche de Madrid.
El Monasterio de El Paular en Rascafría es una buena escapada a menos de dos horas en coche de Madrid.

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