Analizamos las características de los esenios con ayuda del profesor Adolfo Roitman, uno de los mayores expertos del mundo en esta secta espiritual.
Los esenios reúnen 3 características fundamentales: su carácter minoritario, su consideración apocalíptica de los tiempos en los que vivieron y su deseo pureza física y espiritual.
Carácter minoritario de los esenios
La primera gran característica de los esenios fue su exclusividad.
En este sentido, el profesor Adolfo Roitman señala que las estimaciones más a la baja consideran que los esenios estuvieron integrados por entre 40 y 50 personas. Los cálculos más altos estiman que el grupo estuvo integrado por entre 120 y 150 personas.
Fueron, dice Roitman “un promil de una sociedad a la que nos cuesta evaluar. Pero se calcula que, más o menos, en la Tierra de Israel, en aquella época, había entre medio millón y un millón de habitantes. Por lo tanto estamos hablando de un número muy bajo, mucho más cuando hablamos de los miembros de la comunidad de Qumran.
Los minimalistas afirman que los esenios del Qumran eran unos 40 y los maximalistas como 120 o 150. Por lo tanto es una comunidad relativamente pequeña.
Hay que pensar que en la gran ciudad de Jerusalén, la población regular era de entre 60.000 y 80.000 personas y en la época de las grandes fiestas, cerca de un cuarto de millón de personas.
La fama del grupo de Qumran es, sin duda, desproporcionada frente al número de miembros de la comunidad”.
Pocas mujeres entre los esenios
Otra hecho característico de los esenios es que hubo muy pocas mujeres en sus filas.
Este hecho no ha podido ser explicado del todo por los expertos que siguen analizando a este grupo. De hecho, el profesor Roitman destaca que había un índice muy bajo de matrimonios entre los esenios. Eso era algo muy raro para la época.
Puede que esta característica de los esenios tenga que ver con su búsqueda de la pureza física y espiritual.
Parece que ésa fue la razón principal por la que se marcharon a Qumran, un lugar apartado del desierto de Judea, con un gran simbolismo añadido para el pueblo de Israel.
Esa aspiración a lo puro contribuyó a que los esenios sean todavía conocidos como “los hijos de la luz”.
Quiénes fueron los esenios
Aunque todavía hay algunas lagunas a la hora de explicar quiénes fueron los esenios, el profesor Roitman los define como una comunidad de puristas que se autodenominaban “Hijos de la luz”.
Ese sobrenombre deriva de su búsqueda de la pureza física y espiritual, por lo que también buscaban vivir aislados del resto de la sociedad.
Por qué los esenios se instalaron en Qumran

Además de para vivir aislados, parece que hubo otras razones por las que los esenios se instalaron en Qumran.
La más importante es que la más importante es que el pueblo de Israel entró por esta zona del desierto cuando fue expulsada de Egipto. Para los esenios, vivir allí era una oportunidad para reencontrarse con el origen del Judaísmo.
Así lo detalle el profesor Adolfo Roitman: “Los esenios eligieron Qumran para volver a los comienzos mismos de Israel.
Por un lado, Qumran está muy cerca de Jerusalén, a un día de camino por los wadis, o valles secos. Está a 12 kilómetros al Sur de Jericó y a 20 kilómetros al norte de Engedi, pero en realidad si uno no tenía que ir a Qumran, no tenía por qué ir allí, así que, en realidad, nadie les molestaba.
Y dado que los esenios eran un grupo de carácter sectario, realmente muy radical, con el objetivo de separarse de los pecadores, de la clase sacerdotal con la que estaba en disputa en Jerusalén, ideológicamente, era un lugar que cumplía sus objetivos.”
Dónde está Qumran
Pero en Qumran, los esenios tenían un problema: el suministro del agua. “Para poder vivir en el desierto, tenían que solucionar el problema del agua. Y a 2 kilómetros de Qumran está Enfesha, que tiene fuentes naturales de agua todo el año. Son salinas pero se pueden beber y les permitía el cultivo de, por ejemplo, los dátiles.”
La visión apocalíptica de los esenios también estuvo detrás de su elección de vivir en Qumran: “Los qumranitas creían vivir en el final de los tiempos y se veían con una función en el plan divino de la salvación.
El profesor Stegelman sugirió la idea de que ese punto (Qumran) juega un papel central en la Historia de Israel porque es la entrada por donde, según la tradición bíblica, cuando el pueblo de Israel salió de Egipto y estuvo en el desierto durante 40 años, llegó a la Tierra de Israel. Fue el punto de inicio donde comenzó la conquista y el establecimiento de las tribus. Es exactamente donde se encuentra Qumran.
Eso significa que los qumranitas, con el lugar que eligieron, están volviendo a los comienzos mismos del pueblo de Israel.”
Esenios en la actualidad
Muchas personas se preguntan qué pasó con los esenios cuando Judea se incorporó al Imperio romano y si quedan esenios en la actualidad.
Adolfo Roitman considera cree que “sin duda, no desaparecieron. Probablemente se fueron mimetizando con otros movimientos e, incluso, el que me antecedió en el puesto, Magen Broshi, sugirió en una publicación hace algunos años, que hay ecos de gente que sigue realizando prácticas qumranitas en la tradición talmúdica”.
“Eso significa”, continúa Roitman, que los esenios en la actualidad pueden haber quedado como un movimiento subterráneo pero sin grandes adherentes. De todas maneras es interesante el hecho de que en el siglo VIII aparece una secta nueva en el movimiento judío, los caraítas.
Comienzan en Mesopotamia y luego florece en la Tierra de Israel. Hay una gran comunidad caraíta en los siglos X y XI en Jerusalén.
Es interesante que la Teología y las prácticas caraítas recuerden algunos temas que conocemos del Mar Muerto. ¿Cómo llegaron? Ésa es otra pregunta pero es interesante que todavía se pueden rastrear ecos lejanos de este movimiento a lo largo de primer milenario de nuestra era. Después, los esenios desaparecen y forman parte del mito hasta que reaparecen a finales del siglo XIX”.
Los evangelios esenios se han hecho más famosos que nunca debido a su traducción y digitalización. Estos procesos han permitido la divulgación mundial de los evangelios esenios.
Pese a los aspectos positivos de estos proyectos, también hay quien considera que digitalizar los Manuscritos del Qumran es una traición al espíritu de los esenios.
Adolfo Roitman y el Museo del Libro de Jerusalén
El profesor Adolfo Roitman es conservador de los Manuscritos del Mar Muerto y director del Museo del Libro de Jerusalén. A día de hoy es, posiblemente, una de las personas que más y mejor conoce la historia de los esenios. También lleva años estudiando los Manuscritos del Mar Muerto y el legado que esta secta ha dejado.
Allí se expone uno de los textos esenios más singulares, considerado el manuscrito más antiguo del mundo.
Los manuscritos fueron encontrados en las cuevas que habitaron los esenios en Qumran. Por eso se conocen como los Manuscritos del Qumran.
Los llamados evangelios esenios también son conocidos con otros nombres: Manuscritos del Mar Muerto, Rollos del Mar Muerto o Rollos de Qumran.Los expertos los consideran fundamentales para entender el Judaísmo y los orígenes del Cristianismo.







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